Otra vez

La Voz

A CORUÑA

Con la tijera del recorte presupuestario aún amenazando algunas obras, Alfonso Molina dio ayer otra lección de lo necesaria e imprescindible que es la tercera ronda. Un herido por un accidente bastó para colapsar toda la ciudad durante cuatro largas horas. Mientras los políticos regatean los céntimos por el tubo de escape se caen euros de gasolina y tiempo. Que la tercera ronda sea una realidad ya solo depende de unas firmas. Que las ejecuten.