La concejala de Urbanismo, Obdulia Taboadela, criticó ayer en Radio Voz la postura de la Xunta sobre As Rañas, ya que «no es de negociación, sino de imposición».
La administración autonómica «parece que está distrayendo la atención sobre el hecho más importante», consideró antes de indicar que «el enlace de As Rañas, con ser muy importante, no es ahora lo urgente». A su juicio, la Xunta «debe desplegar todos sus esfuerzos» en el tramo entre Penamoa y la rotonda de Ikea para poder abrir al tráfico la tercera ronda. «Nos da la impresión -insistió Taboadela- de que la discusión sobre As Rañas pretende alejar la atención sobre el hecho de que la obra está parada», de forma que desde el Ayuntamiento «reclamamos a la Xunta la reanudación inmediata de los trabajos».
Recalcó además que el citado tramo «está licitado, expropiado y adjudicado», por lo que consideró «difícil de entender para cualquiera con sentido común» que no se puedan abrir a la circulación los tramos concluidos por no estar terminado el de Penamoa. «Primero la Xunta empezó diciendo que no tenía terrenos, después los servicios, las demoliciones... excusas, excusas y más excusas», subrayó.
Sobre el pago de las expropiaciones del enlace de As Rañas, Taboadela consideró que «si la Xunta no cumple con sus responsabilidades, nosotros, los coruñeses, tampoco tenemos por qué hacer el sobreesfuerzo y aportar el 100%», en una vía «que no solo dará servicio al municipio de A Coruña, sino a todo el área». «No entendemos la cerrazón de la Xunta», concluyó, y aludió a que «tanto el presidente Feijoo como los portavoces del PP local presumen a diario de las inversiones de la Xunta en esta ciudad, pues les diría que el movimiento se demuestra andando». Se refirió también a las críticas del delegado de la Xunta, Diego Calvo, que acusó al alcalde de actuar como una veleta, para reclamar respeto: «No hay que insultar para hacer política», dijo.
Por otra parte, Unión Coruñesa criticó la «intolerable confrontación» de PP y PSOE con respecto a la paralización de la infraestructura, así como el silencio de los ayuntamientos del área que «serán los grandes beneficiados de la tercera ronda».