«En infraestructuras, Feijoo dice que apuesta por A Coruña, pero va de farol», recalcó ayer Pedro Armas en la Agrupación Socialista Coruñesa. «No necesitamos apuestas de mal pagador», añadió antes de denunciar el «cambio en el discurso del presidente de la Xunta y de Negreira». En su opinión, los populares «empezaron con lenguaje coloquial, erigiéndose en los gestores de la eficiencia que iban a arreglarlo todo, luego estuvieron seis meses echándole la culpa a Fomento, otros seis a Zapatero y ahora recurren a la verborrea tecnocrática: hablan de ajustes contables, reprogramaciones, ralentización de la inyección, renegociación...». A juicio de los socialistas ,«el márketing del PP es el de la tijera y el recorte: todo se le va en aparentar que hacen pero no hacen», añadió. Como ejemplos, Armas aludió al enlace de As Rañas de la tercera ronda, la conexión de los polígonos periféricos o el metro ligero, todos proyectos «de ordenación del territorio, no de urbanismo local». A la nómina de promesas incumplidas, añadió las inversiones en centros educativos, como el nuevo colegio de Los Rosales o la reforma del Eusebio da Guarda, cuya demora atribuyó a «un único motivo: el bloqueo de la ciudad». Frente a ello, el portavoz del PSOE aseguró que «si se van haciendo grandes obras es por la colaboración institucional entre Concello y Fomento, y la colaboración personal entre el alcalde Javier Losada y el ministro José Blanco, un tándem -añadió- que es un aval para A Coruña». Las grandes infraestructuras «son una evidencia, aunque Negreira no las vea», consideró antes de enumerar el puerto exterior, la intermodal o la tercera ronda, en la que «todo son problemas para la Xunta». Criticó que la administración autonómica «en otras comarcas paga expropiaciones y lo que haga falta», mientras que «aquí somos los coruñeses los que pagamos». Se detuvo también en la ampliación de Alvedro para reclamar a la Xunta que «cumpla de una vez por todas con su parte en la declaración ambiental y en la conexión con la ciudad, un proyecto, por cierto, que es de la época de Feijoo como conselleiro». De «esperpéntico» tildó el papel de Negreira denunciando que la pista llega con 10 años de retraso, ya que «ocho fueron de Gobierno de Aznar».