Un fuego puso en jaque las Rañas

Javier Becerra
Javier Becerra A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

Un incendio en el monte bajo situado tras el poblado desató la alarma en la zona. La rápida intervención de los servicios de extinción impidió una tragedia

27 jul 2010 . Actualizado a las 16:03 h.

Verano, sol, altas temperaturas y vegetación seca. Pocos cócteles son más propicios para un incendio forestal que este. Ayer se dieron cita todos los ingredientes en las Rañas. Y pasó lo peor. Sobre las dos de la tarde se declaró un incendio en el monte posterior al poblado. La causa se desconocía, también el alcance que podría llegar a tener cuando las llamas acariciaban dos verdaderos peligros.

Por un lado estaba el poblado de chabolas, que podría sucumbir ante el fuego. Sus habitantes, asustados, se echaron a la calle hasta la llegada de los servicios de emergencia. Por otro, los pinos, que de ser alcanzados no harían sino extender aún más el incendio. Esos son los dos frentes que tenían que controlar los bomberos, que se personaron en la zona de inmediato.

La situación era lo suficientemente grave como para pedir la intervención del helicóptero del 085 de la Xunta que ayudo a los bomberos. Fue precisamente la coordinación de ambos frentes la que hizo que la situación se dominase en unos minutos. En total, los bomberos necesitaron 10.000 litros de agua para extinguir las llamas. La Xunta, por su parte, necesitó otro tanto.

Fuego en el 2005

El suceso hizo recordar a los lugareños otro incendió mucho más grave que tuvo lugar en agosto del 2005. Entonces, arrasó un desguace de vehículos, colapsó las líneas férreas de la ciudad y cubrió completamente la ciudad de un intenso humo negro. Aquella vez hubo que movilizar a más cuerpos. A los equipos de Protección Civil de Cambre y otras localidades de la comarca, forestales de la Xunta y bomberos. Las llamas llegaron al bosque y se tardó unas tres horas en dominarlas.

Para entonces el fuego ya había devorado un desguace de coches. Las llamas se apropiaron de un montón de neumáticos lanzando una gran columna negra de humo tóxico y aunque la situación ya estaba dominada, a las nueve el fuego se reavivó con fuerza.