Emotivo encuentro entre el padre del joven malherido en As Amorosas y la chica que lo encontró entre las rocas, después de que este despertara el lunes del coma
08 jul 2010 . Actualizado a las 13:31 h.La puerta de urgencias del Chuac reprodujo ayer una escena poco habitual. En un lugar donde las lágrimas suelen ser producto de dramas personales y familiares, ayer brotaron por la emoción y la ilusión tras el encuentro de Fernando Francisco Gómez, padre del joven que apareció malherido entre las rocas de una cala cercana a la playa de As Amorosas, y Lucía Sanmartín, la joven coruñesa que fue la primera persona que acudió en su ayuda después de la voz de alarma de un bañista. Los dos vivieron un encuentro emotivo, además de compartir comida en el restaurante del hospital antes de visitar en la uci a Fernando.
Los hechos sucedieron el pasado día 24 de junio, cuando Fernando Gómez Núñez, de 27 años y residente en el concello de Cariño, fue encontrado malherido entre las rocas cercanas a la playa de As Amorosas en pleno paseo marítimo coruñés, donde se había caído desde una altura de unos 15 metros. A consecuencia del fuerte impacto, Fernando Gómez rompió el esternón y fue intervenido de urgencia esa misma tarde de un traumatismo craneoencefálico severo de pronóstico muy grave. Desde entonces, el joven quedó ingresado en la uvi del Chuac, donde permaneció en coma inducido hasta el pasado lunes, que abrió los ojos y respondió a los primeros estímulos.
El padre del joven, Fernando Francisco Gómez, afirma que se enteró del accidente «a las ocho de la tarde del día 24», y fue a través del padre de una amiga de su hija. Según apunta, las causas del accidente todavía no están claras, «pero según me dijeron los amigos con los que pasaba la noche de San Juan, le perdieron la pista a las cinco de la madrugada, pero nadie se preocupó porque creían que se había ido con otra gente», comenta el padre.
Lucía Sanmartín, que no podía reprimir la emoción, se interesó todos estos días por la evolución de Fernando y «espero hablar con él, pero no pienso comentarle nada del accidente todavía», asegura.
Reconoció a su hermano
«Fernando ya reconoció a su hermano mayor y a su cuñada», comentó el padre. «Dijo: ''Nos vamos para casa'', pero no preguntó qué le había pasado», añade el padre, quien afirma estar muy contento con la evolución de su hijo porque podría haberse quedado «como un vegetal», reflexionaba el padre con contundencia.
Fernando Francisco Gómez no dejaba de abrazar a Lucía y de agradecerle su implicación en todo este asunto, afirmando que «tengo mucho que agradecerle y de corazón le digo que he ganado una hija». Lucía, que no ha vuelto a tomar el sol en la cala As Amorosas desde el día del accidente, asiente, y responde que «yo he ganado una familia adoptiva».