El escultor de las sombras

Javier Becerra
Javier Becerra A CORUÑA/LA VOZ |

A CORUÑA

Crea con alambre, papel o cartón figuras que se completan con el efecto de la luz, lo que las convierte en obras cambiantes que piden la participación del espectador

04 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Dice que en arte todo esta inventado, pero su manera de enfocar la escultura resulta cuando menos insólita al no iniciado. Para él no es tan importante la figura en sí como la sombra que proyecta. Es decir, cuando Jorge Couceiro crea está pensando en todo momento cómo se completará su obra cuando la luz la atraviese y la redibuje en la pared.

«Todo empezó cuando hacía dibujos suspendidos en el aire», recuerda al artista. Estos dibujos suspendidos, muchos de los cuales se pueden ver en la actual exposición que el autor tiene en la galería Sargadelos, son esculturas hechas con alambre que parecen verdaderos dibujos en tinta china. «Pretenden trasladar a volumen y llevar al aire lo que es el dibujo de línea -explica-. Lo cual tiene cierta dificultad porque cada línea es, a la vez, dibujo y estructura».

El clic llegó cuando terminadas esas figuras se colocaban al lado de un foco de luz y este se movía. «La sombra que producían era aún más interesante que la escultura en sí», dice. Y, a partir de ahí, empezó a producir toda una serie de pieza basadas en ese principio, ampliado su campo de acción a otros materiales como el papel o el cartón. Muchas las expone directamente, otras en fotografías que destacan precisamente esa extensión.

La pregunta es obvia: ¿Las entiende el público no iniciado sin manual de instrucciones? «Cualquier cosa que yo haga adquiere sentido en el momento en el que otra persona lo interpreta. Yo cuelgo mis fotografías, coloco mis figuras, fijo las luces, proyecto las sombras; pero realmente todo se fabrica en el ojo del espectador. Si prestas atención, si esa sombra te atrae verdaderamente por la cuestión que sea, le das valor».