El gobierno local y la oposición se enzarzaron en un intenso debate sobre la gestión presupuestaria, en el que tuvieron cabida los canapés, los Audis y los asesores
26 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La bajada del sueldo de los miembros de la corporación y el expediente del modificativo de crédito del presupuesto del 2010 fueron ayer los dos temas de debate del pleno extraordinario, en el que los miembros del PP y del PSOE se enzarzaron en una continua discusión sobre la gestión económica del Ayuntamiento, que en ocasiones se trasladó también a la del Gobierno central, a la de los ayuntamientos gobernados por el Partido Popular e incluso a la de otros países de la Unión Europea. Según el nuevo decreto, se establece que el alcalde cobrará un 10% menos, los tenientes de alcalde y el portavoz del PP, un 9%; mientras que los concejales que estén adscritos a un área de gestión verán reducida su nómina un 8%, y los que no tengan dedicación exclusiva sufrirán un descuento del 6%.
Julio Flores, del Partido Popular, fue el primero en tomar la palabra y criticar esta medida, «con la que los trabajadores públicos pagarán los platos rotos de Zapatero». También acusó al gobierno local de ahorrarse 2,5 millones de euros, que «invertirá en reducir la deuda de 76 millones de euros que solo ustedes han generado. Con solo el 3% de los derechos que están pendientes de cobro se reunirán los 2,5 millones que se van a conseguir reduciendo las nóminas».
El concejal popular, junto con su compañero Juan de Dios Ruano, también habló del «despilfarro» del gobierno municipal en la compra de dos Audis, la organización de actos sociales, pagar a 34 asesores, canapés, maquetas de proyectos que nunca se llegan a ejecutar... José Nogueira fue el primero en responder y decir que el Ayuntamiento está aplicando las medidas de austeridad que exige el Gobierno central, y que «seguirá haciendo lo que sea conveniente para la imagen de esta ciudad». Por su parte, el portavoz del BNG, Henrique Tello, afirmó que no estaba de acuerdo con las iniciativas anticrisis adoptadas por Zapatero, pero que iba a acatarlas y votar a favor.
El segundo tema de debate fue el modificativo de crédito de 14 millones de euros, que irán destinados al Ágora, las fiestas de verano, el bonobús y el servicio de comedores. Carmen Marón presumió de haber liquidado el 90% del presupuesto del año pasado, mientras que el popular Roberto Coira calificó su gestión presupuestaria de una noria, «porque primero presupuestan, después hacen un modificativo, luego no invierten y finalmente vuelven a presupuestar».