El Ayuntamiento intenta erradicar las corrientes de frío en el interior del teatro y los problemas de ruido
16 jun 2010 . Actualizado a las 16:06 h.No se sabe por dónde entra, y es que las corrientes de aire frío en el Rosalía de Castro traen de cabeza a los empleados de las oficinas del teatro. Aunque ponen la calefacción al máximo y cierran puertas y ventanas, los papeles vuelan de las mesas de los pisos superiores y, en el escenario, se forman verdaderos remolinos de viento. De todas formas, las filtraciones de aire frío no son el único problema en el Teatro Rosalía. El ruido de la Marina también traspasa las paredes de piedra, lo que provoca la distracción de los artistas en plena actuación y la posterior queja de la compañía.
La Concejalía de Cultura se ha puesto manos a la obra para solucionar ambos rompecabezas y en virtud del convenio que firmó con el Ministerio de Cultura para realizar distintos arreglos en el teatro por importe global de 385.000 euros, acaba de sacar a contratación una parte de las mejoras. La concejala de Cultura, María Xosé Bravo, explicó que en esta primera fase se realizarán los trabajos de obra civil con un presupuesto de 174.000 euros.
Además de corregir las filtraciones de aire y sonido, se procederá a sustituir toda la fontanería del edificio, que ya se encontraba muy deteriorada; se renovarán los camerinos; se procederá a ajustar molduras, escayolas y elementos decorativos del teatro, y se sustituirá la actual plataforma elevadora para personas minusválidas por otra nueva.
En una segunda fase se procederá a mejorar el equipamiento técnico del teatro. De esta forma, se instalará un cañón de proyección, ya que el usado hasta ahora era alquilado, y se colocará una pantalla en el exterior, en los soportales, en la que se podrá leer la programación cultural que se desarrolla en la ciudad.
Cierre temporal
La concejala de Cultura explicó que las obras obligarán a cerrar el teatro durante todo el mes de julio y parte de agosto. Y a pesar de que el cierre coincidirá con las fiestas de la ciudad y multitud de actividades culturales, María Xosé Bravo considera que es la mejor época para realizar los trabajos, ya que estarán terminados para el 5 de septiembre, justo cuando comienzan los ciclos y «a tempada forte» en el Teatro Rosalía.
«De feito, as subvencións do Ministerio de Cultura son para este ano e non podíamos atrasar as obras tralo verán, porque pechar o teatro en decembro sería peor», indicó la edila. Para entonces, espera que el misterio de las corrientes de aire en el Rosalía esté resuelto y solventado.