Aunque el buen tiempo hacía prever una afluencia masiva a los jardines de Méndez Núñez, muchos habituales se quedaron en casa esperando la llegada del fin de curso
22 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La mayoría de los universitarios coruñeses son responsables. Al menos eso se desprende del aspecto que tenían los jardines de Méndez Núñez pasada la medianoche del jueves al viernes. Pese a que la noche era de las de salir en camiseta, a las doce y media el estanque de los peces albergaba apenas a medio centenar de jóvenes con sus botellas. En las proximidades, poco más: algunos grupos aislados, pero en total apenas superaban el centenar.
Y el supermercado nocturno de Juana de Vega, que habitualmente surte de refrescos y hielos a la chavalada, indicaba que todo iba a ser igual: ni una sola persona en su interior. Es decir, ni una sola persona que luego iría a beber a los jardines
«Son los exámenes de junio que aprietan y la gente se retira para casa. Ya van dos semanas que baja menos gente», explicaba un estudiante de Derecho empeñado, pese a todo, en nadar contracorriente. «Yo salgo igual, que si te organizas hay tiempo para todo. Para mí la semana se termina el jueves, con eso me llega», aseguraba con un generoso vaso de ron con cola en la mano. «Luego vendrá más gente, esto cuando más hay es sobre la una o la una y media. Pero, vamos, que hoy no va a ser precisamente un llenazo».
Y no lo fue. Los guardias jurados que vigilan el párking subterráneo aventuraban unos días tranquilos: «Esto se llenará otra vez ahí por San Juan. Ahora los chicos tienen que estudiar», decía uno de ellos entre risas mientras seguía el goteo de chavales. Sobre la una podían llegar a los 200, una cifra muy lejana a los 2.000 que se reunieron en fechas especiales como la despedida universitaria de Navidad.