A punto de abrir su negocio, una tienda de ropa, Ignacio San Juan, de 45 años, no lo duda cuando se le pregunta por las medidas de control del gasto: «Que se bajen ellos el sueldo, los políticos, los banqueros, los grandes empresarios... ¡ah! y que empiecen a meter impuestos a las importaciones chinas». En medio segundo, recuerda también el plan para reflotar la banca: «¿Qué pasa con las reformas que entonces anunciaron para que no se especulase? ¿Cómo puede subir un día la bolsa 16 puntos?».
Más rápido aún resume Eva García, de 20 años y dependienta de una tienda, su percepción del problema: «Unos discuten con otros, pero por el pueblo nadie mira, nadie mira por la economía de la gente más humilde, los pensionistas, los jóvenes que cobran 700, 800 euros, pero también gente de 40 años que no cobra más. Y mientras tanto todo sube, la comida, ahora el IVA... todo menos los sueldos».