Multitudinaria procesión de Fátima

Rodri García A CORUÑA/LA VOZ |

A CORUÑA

Cientos de personas, encabezadas por el arzobispo, recorrieron la Gaiteira con cánticos, rezos, lanzamiento de pétalos y acabaron con vivas a la Virgen

14 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

A las diez de la noche de ayer, con tres vivas a la Virgen coreados por los cientos de asistentes y un fuerte aplauso, concluía en la entrada de la parroquia de Fátima la procesión de las antorchas. La comitiva, presidida por el arzobispo, Julián Barrio, había salido una hora antes, con un grupo de mujeres portando la imagen de la patrona. Este año, y por primera vez, José Díaz César (uno de los organizadores de la procesión de la Virgen de los Dolores en Semana Santa) había llevado a cabo el tallaje entre las mujeres -la altura de los hombros- con el fin de lograr que el reparto del peso de la imagen entre las porteadoras fuera lo más equilibrado posible.

En la salida del templo se produjo el primer lanzamiento de pétalos a la Virgen y era posible ver algunas personas portando aparatos de radio pegados al oído, cumpliendo así las indicaciones de los sacerdotes de Fátima. Y es que mientras la comitiva transitaba por General Sanjurjo, varias calles de la Gaiteira, la plaza de la Cubela o la calle Ramón y Cajal, desde el templo parroquial un sacerdote dirigía el rezo del Rosario que se alternaba con la música de un organista que tocaba estrofas propias de la jornada de ayer: «El 13 de mayo, la Virgen María bajó de los cielos a Cova da Iría...».

Agentes de la Policía Local facilitaban durante todo el recorrido el paso de la comitiva, en medio de la cual una persona también llevaba un potente altavoz para facilitar el seguimiento de los cantos y rezos de las numerosas personas, muchas de ellas portando velas encendidas.

«Unidos al viaje del Papa»

En la calle Ramón y Cajal volvieron los pétalos, a los pocos minutos arrastrados por una ambulancia. Mientras la comitiva volvía a su lugar de partida, en la calle Novoa Santos, dos conductores despistados eran multados por dejar sus vehículos delante de la entrada del templo.

Los actos de la tarde de ayer habían comenzado a las 19.30 horas con una misa solemne en honor a la patrona, presidida por el arzobispo, y con un templo abarrotado. Ya durante la mañana, las diferentes misas habían registrado una notable afluencia y en las mismas celebrantes y asistentes «estamos muy unidos al viaje de hoy del Santo Padre a Fátima», apuntaba uno de los sacerdotes a los feligreses en una de las misas.

Y por la noche, la procesión de las antorchas puso el punto final a la novena en honor a la Virgen de Fátima que durante los últimos nueve días se vino celebrando en esta iglesia.