El psiquiatra dice que el autor del crimen de Monelos tenía sus facultades mentales «muy mermadas»
A CORUÑA
Marcos Graña, que será juzgado la próxima semana en la Audiencia Provincial por matar de dos disparos de escopeta a un vecino en el barrio de Monelos el 16 de julio del 2008, «sufría un trastorno psicótico paranoide inducido por el alcohol con ideas de persecución, por lo que consideramos que el paciente actuó con sus facultades intelectivas superiores muy mermadas en el momento de los hechos», según apunta el médico forense que lo trató, así como los que lo atendieron en la prisión de Teixeiro. El procesado, que se enfrenta a una pena de 16 años de prisión -el fiscal aprecia la atenuante de embriaguez-, está siendo tratado en la actualidad por un trastorno mixto de la personalidad, trastornos mentales y del comportamiento debido al consumo de alcohol, síndrome de abstinencia y trastorno psicótico. La enfermedad que tiene el procesado, que es defendido por el penalista Manuel Ferreiro, le hace ver extraterrestres y bichos que lo quieren matar. De hecho, en las muchas entrevistas que mantuvo con el psiquiatra del centro penitenciario, le comentaba algunas experiencias y alucinaciones que padecía, como la que seres de otros planetas le habían comunicado que ya no le iban a perseguir ni molestar más, lo que puso muy contento al procesado. Luego sentía la presencia de animales que lo amenazaban con matar, que le decían que tenían armas y que las usarían contra él. Todos estos trastornos no los aprecia ni el fiscal ni la acusación particular que defiende los intereses de la familia de la víctima. Por eso lo acusan de un delito de asesinato, con el único atenuante de embriaguez, no de trastorno mental, como sostienen los psiquiatras.