El número de licencias de construcción que concede el Ayuntamiento coruñés se ha reducido casi a la mitad en los dos últimos años. La tramitación del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) y, fundamentalmente, la crisis económica son los principales causantes de este descenso. Según indicaron desde el gobierno local, el número de licencias solicitadas en el 2008 fueron 2.195 y, un año después esta cifra se redujo a 1.791. En cuanto a las licencias concedidas, más de lo mismo: en el 2008 fueron 1.782 y en el 2009, bajaron a casi la mitad, tan solo 952. El alcalde, Javier Losada, explicó ayer en el programa Voces de A Coruña de Radio Voz que la construcción en el municipio se ha ralentizado y, de hecho, reconoció que debido a la mala situación económica del sector el Ayuntamiento recibe numerosas quejas por el estado en el que se encuentran los solares en los que la construcción se ha paralizado. «Es un problema que nos hemos encontrado en muchos sitios, en los que hay solares que ahora han parado por la crisis económica», aseguró. El regidor insistió en que en los últimos tiempos se ha incrementado «el número de solares sin construir y estamos encontrando dificultades para que los mantengan en buen estado, porque los propietarios lo que tienen que hacer es dejar los solares en perfectas condiciones, como el resto de la gente que tiene la casa ya hecha o un terreno», añadió. Condiciones de ornato Por otro lado, la tramitación del PGOM y la crisis también mantiene en suspenso la expropiación por parte del Ayuntamiento de aquellos solares o inmuebles cuyos propietarios no los tienen en las condiciones de ornato y de salubridad debidas. En este sentido, Javier Losada explicó que el gobierno local se encuentra con un «problema muy importante desde el punto legal y administrativo» para conseguir que algunas propiedades privadas se mantengan en buenas condiciones. Explicó que el Ayuntamiento hace continuos requerimientos para ello, «pero la vía administrativa es larga, compleja y muy difícil, y muchas veces acaba en el juzgado», con lo que el proceso se alarga mucho más. El regidor aclaró que el Ayuntamiento puede imponer multas o insistir al propietario del inmueble para que cuide su propiedad, pero no pueden acceder o intervenir en el inmueble sin cumplir antes los trámites burocráticos precisos u obtener el permiso correspondiente. Expropiaciones Emvsa, la empresa municipal de vivienda, es la beneficiaria de la expropiaciones que realiza el Ayuntamiento. Es decir, el gobierno local autoriza y gestiona las expropiaciones, mientras que Emvsa realiza los pagos y después se encarga de rehabilitar los solares para después ponerlos en el mercado inmobiliario. Aunque en los últimos tiempos esta actividad se ha reducido, en estos momentos la empresa municipal estudia los títulos de propiedad de cuatro inmuebles con el fin de redactar los proyectos de expropiación de los solares y edificaciones. Se trata del número 202 de la calle Orzán, el número 4 de la calle Pastoriza, el número 13 de la calle San Andrés, y el número 46 de Varela Silvari. Actualmente ya están redactados los informes de todas las parcelas y solo están pendientes de realizar las valoraciones del suelo de las mismas. Por ello los técnicos están realizando nuevas visitas para localizar muestras en el entorno y poder obtener un valor de comparación. De todas formas, indicaron que la tramitación se está retrasando ya que faltan por localizar a algunos propietarios debido a que algunas parcelas pertenecen a comunidades hereditarias y algunos herederos residen en el extranjero y resulta complicado contactar con ellos. La previsión de Emvsa es presentar el documento de expropiaciones para estos cuatro inmuebles durante el mes de julio. Denuncias vecinales Mientras tanto, algunos vecinos reclaman al Ayuntamiento que aperciban con más dureza a los propietarios de los número 27 y 29 de la calle Buena Vista, así como del número 34 de la calle Emilia Pardo Bazán o el número 105 de la avenida de Finisterre. Denuncian que en estas fincas las condiciones de salubridad y ornato «brillan por su ausencia».