Pese a que aún tienen su clientela, la mayoría de las cabinas que Telefónica posee en el centro de la ciudad están en mal estado, sin aparato telefónico o no funcionan
28 abr 2010 . Actualizado a las 11:51 h.Las cabinas telefónicas pretenden ofrecer un servicio público que cada vez se demanda menos. No hay más que verlas. El deterioro y aspecto abandonado que tienen 18 terminales de las 30 cabinas de Telefónica en la zona céntrica de la ciudad son un reflejo de su uso, o en este caso, de la falta de él, a pesar de estar en lugares muy concurridos como la plaza de Orense o calles comerciales como San Andrés. Los testimonios también lo demuestran: «Solo utilizo las cabinas cuando se me acaba el saldo del móvil», comenta una adolescente coruñesa. Sus tres amigas lo corroboran. En cambio, unas mujeres de 45 años aseguran no utilizarlas desde hace más de cinco años.
Este período de tiempo es el que lleva la compañía R sin variar el número de sus cabinas en A Coruña, 37, cada una de ellas con dos terminales. Y no piensa modificar esta número: «Para mantener un servicio público y dar respuesta a un determinado tipo de clientes que lo necesita», a pesar de admitir que su uso ha disminuido en los últimos años. Estos clientes a los que se refiere R son jóvenes y extranjeros.
En cuanto al estado de sus cabinas, funcionan todas las que tienen situadas en el centro de la ciudad, aunque algunas están más nuevas que otras. No se puede decir lo mismo de las que pertenecen a Telefónica, pues tienen varias cabinas sin terminales. En un lateral del Colón compartido por el Hotel NH Atlántico hay un par de cabinas muy útiles para los espectadores que salen del teatro o para los turistas que quieren pedir un taxi. El problema es que no tienen auricular para llamar, solo unos cables cortados. Telefónica afirma tener un servicio de mantenimiento de cabinas y arreglar las que se estropean, pero «es muy difícil tener todas controladas». La Policía Local afirma que también colabora con ellos denunciando los actos vandálicos que se producen. De cara a los próximos años, en los que no parece cambiar a mejor el uso de las cabinas, Telefónica tampoco pretende quitar ni añadir ninguna, aunque confiesa que ojalá pudieran tener muchas más.