La atmósfera de un edificio de autor

R.?G.

A CORUÑA

El diseño de Arata Isozaki mantiene la conexión sensorial entre los módulos evitando la parcelación de las salas y permitiendo exposiciones hasta en el recibidor

05 abr 2010 . Actualizado a las 11:44 h.

Las voces humanas son el principal sonido de la Casa del Hombre, unos ecos que resuenan sobre las rampas interiores de pizarra, granito y hormigón y bajo una bóveda de 6.600 losetas de pizarra que forman una vela sobre la bahía coruñesa. Durante esta Semana Santa se han escuchado voces de todas las edades y procedencias, cambiando el habitual bullicio de las visitas escolares.

Un recorrido por este edificio del arquitecto japonés Arata Isozaki proporciona algunos datos llamativos como el del precio de la entrada: «Hay personas que se sorprenden de que solo cueste dos euros», apunta una de las responsables, además de aludir a la opinión de algunos niños cuando dicen «¡solo un euro!». La existencia de públicos diversos salta a la vista con la presencia de grupos familiares («¡Mamá!, mira», reclama un pequeño ante la wikiteca en la que se explica la gripe A), hasta el infantil, con tres críos lanzando penaltis, pasando por una pareja de jubilados que se afanan en poner en marcha uno de los 200 módulos con que cuenta la Casa del Hombre.

El director de los Museos Científicos, Tino Fraga, apunta que este es un edificio de autor que permite al público «sentirse conectado en todos os sitios, ás veces escoitando esas voces que oímos agora ou vendo o que hai dentro, pero non entrando nunha sala desconectada doutra, que é unha idea que se ten doutros museos». En este sentido, considera que la estructura interior del inmueble «dá a sensación de estar nunha atmosfera especial» en la que el ser humano es el protagonista. Fue esa vinculación con el hombre la que motivó al arquitecto japonés para aceptar, entre las propuestas que llegaban a su estudio, la de construir este museo apuntando en su día que lo hizo «por su contenido».

El recorrido puede sorprender hasta al director de los Museos Científicos cuando al ver que era fotografiado uno de los tres críos futboleros pregunta: «¿Es Losada? ¿Es el alcalde?».

A la salida, la exposición en el hall de Xacobe Meléndrez, Caiuco, fame e migración , muestra cómo se aprovecha al máximo cada rincón de la Domus.