El módulo «A tu bola» de la exposición «Eureka!», que actualmente se puede visitar en la Domus, ha generado todo tipo de interpretaciones sobre una foto misteriosa
31 mar 2010 . Actualizado a las 10:49 h.Miramos con los ojos, pero vemos con el cerebro. Ese es el planteamiento del módulo A tu bola, que se puede visitar dentro de la exposición Eureka! en la Domus. Para ello los responsables de los museos científicos han puesto en práctica un sencillo ejercicio: invitar a los visitantes a que escriban en un posit qué es lo que ven en la fotografía y que lo peguen junto a ella. En la sucesión de interpretaciones se podrán comprobar no solo las diferentes visiones de una misma imagen, sino como estas se interrelacionan e influyen unas en las otras.
La fotografía en sí es la recogida al lado de estas líneas. Una imagen en la que se ve a un hombre de mediana edad, con barba y gafas en medio de un frondoso bosque. Lleva un maletín en la mano y camina por una senda con numerosos erizos de castañas en el suelo. En el fondo se puede ver un coche 4x4 con las luces encendidas y una de sus puertas abiertas.
Esos son los los datos objetivos, lo que miramos. Pero el módulo pide una lectura subjetiva, es decir lo que vemos. Y ahí es donde se abre un abanico de infinitas interpretaciones. Muchas relacionan el personaje con el mundo científico. «Un biólogo que ha encontrado una planta extraña y va a tomar una muestra», dice una de ellas. «Al médico le entró ganas de hacer pis», comenta una nota con más ironía. «Un veterinario vai curar a un xabarín empachado de castañas», aventura otra. Se supone que el tipo de vehículo y el maletín llevaron a ese tipo de conclusiones.
Porque, en cuanto al aspecto físico, sin duda la palma se la lleva Mariano Rajoy. Varias decenas de los pósits del módulo relacionan la fotografía con el dirigente nacional del PP, aunque los responsables de la Domus aseguran que no es él ni existe ninguna intencionalidad en ello. Las hay de todo tipo. Desde relacionadas con el paisaje («Es Rajoy con antojo de castañas» o «Rajoy pisando erizos») a otras algo más malévolas. En este segundo grupo nos podemos topar con pullitas de corte político como «Rajoy escapando de ZP».
Dentro del elenco de mensajes, también existe hueco para lo macabro («Home enterrando cadáver despedazado»), lo misterioso («Un señor que vio algo importante y salió del coche a ver qué pasaba») y lo simpático («S.O.S. Llamen a un médico que me encuentro mal de amor. Dr. Amor»). Todos forman un puzle que demuestra cómo una misma imagen se puede descomponer en mil y un significados en función de cada persona.