El Celta divisa el final del túnel y se acerca a la permanencia

A CORUÑA

Vallecas tampoco pudo frenar la recuperación del Celta. Los gallegos, pese a adelantarse en el marcador, sufrieron ante el empuje del Rayo Vallecano, pero tuvieron la fortuna y la templanza necesaria para aguantar los envites y aprovechar la única oportunidad diáfana del segundo tiempo para sentenciar. Danilo se aprovechó de un fallo clamoroso de Dani que permite a los vigueses comenzar a perder de vista las profundidades clasificatorias por primera vez en todo el curso.

Todo salió redondo, porque Cellerino acertó a la primera. Nada más ponerse el balón en juego un centro de Vasco permitió al argentino estrenarse como goleador. El Rayo le devolvió la moneda a los vigueses en el arranque del segundo tiempo. Mimañbres se dio cuenta que el centro campo era un elemento decorativo y sacó a Míchel para meter a David Aganzo, y el goleador tardó lo justo en empatar el encuentro.

Momento crítico

La cosa todavía pudo ser peor cuando poco después Rubén Castro cayó dentro del área y el árbitro decretó penalti de Catalá. Falcón adivinó el lanzamiento de Aganzo y salvó al Celta.

Sin embargo, los madrileños no cejaron en su empeño. Una y otra vez buscaron a su tridente ofensivo. Vallecas era de nuevo un suplicio para el colectivo de Eusebio, hasta que Dani se acordó de su procedencia viguesa le dio un regalo de los gordos al equipo que lo parió. Falló en una salida franca y Danilo con una frialdad nada brasileña marcó. No hubo más.