Los pescadores de Mera siguen sin muelle para sus barcos pese a que el proyecto se publicó en el «BOE» hace 25 años. Nadie sabe quién tumbó su construcción
28 mar 2010 . Actualizado a las 03:00 h.En Mera hay un expediente X. Falta un puerto. Lleva 25 años desaparecido, pero los escasos pescadores de esta cofradía oleirense venida a menos aún confían en recuperar ese muelle fantasma. El patrón mayor, Guillermo Neira, muestra un documento que certifica que el puerto cobró vida en 1985. Es una página del Boletín Oficial del Estado en el que se ofrece a examen el proyecto del «dique de abrigo del puerto de Mera» en un plazo de veinte días. Es decir, el Estado aprobó la construcción de ese puerto hace 25 años con un dique de doscientos metros y que partía de la punta do Bufadoiro, costa coronada por el faro blanco.
Pero el asunto del puerto subyace en cada reunión de los pescadores con la administración. Ayer recibieron la visita de la conselleira do Mar, Rosa Quintana, para hablar de la veda de la centolla, el lenguado y las mallas reglamentarias. Pero de refilón, cuando ya se habían levantado de la reunión y departían en el pasillo, la conselleira conoció el caso del puerto desaparecido de los papeles oficiales en 1985. Prometió entonces que intercederá ante el presidente de Portos de Galicia, Álvarez Campana, para la construcción de un muelle. La cofradía ya no pide el viejo proyecto. Ahora les bastaría con una pequeña dársena en la zona de Xunqueira. «Catro camións cargados de pedras chegan para facelo», señala uno de los pescadores.
La falta de puerto ha dejado en diez el número de barcos de la cofradía de Mera, que se reparten entre los puertos de A Coruña, Sada y Lorbé. «Iso significa que ademais de barco necesitamos coche para chegar aos peiraos», añaden. El pequeño muelle de Mera en el que posan con el documento tampoco es válido para las embarcaciones «desde que ampliaron a praia».
Sin lonja
«Aínda hoxe non sabemos como desapareceu ese proxecto, quen tiña intereses en que Mera non tivese un porto como é debido», apunta el patrón mayor de la cofradía, cuyas instalaciones tampoco son envidiables. La falta de puerto significó además decirle adiós a otros recursos. «Tiñamos 18 millóns de pesetas aprobados para levantar unha lonxa, pero tivemos que renunciar por non dispoñer do peirao», explican.
En la conversación con La Voz sale la figura de Manuel Fraga Iribarne y Guillermo Neira eleva entonces el tono: «¿Fraga? Díxome cando era presidente que se non había porto en Mera el perdía o nome, díxome que non se volvería chamar Fraga así que eu doulle o nome por perdido».