Ahora que tanto se habla del arzobispo de Santiago debido a la visita del Papa a Compostela no quise perderme el primer desplazamiento a A Coruña de Julián Barrio desde que se anunció el viaje papal. «Sí, es el primero, estos días fueron de mucho ajetreo. Dada la premura de tiempo va a ser difícil que el Papa venga a Coruña», comenta sonriente y diplomático cuando le planteo la posibilidad de ampliar el recorrido de Benedicto XVI. A las siete de la tarde de ayer acudió a la inauguración de las renovadas instalaciones de la residencia Meu Lar en la Sagrada Familia, una residencia para mayores que se creó en 1970, hace 40 años, y que en los últimos tiempos fue sometida a una importante reforma con el objetivo de contar con 30 plazas para personas válidas y la posibilidad de admitir a alguna persona que precise asistencia. «Junto con el centro de día y el servicio de ayuda a domicilio forman el núcleo de actuaciones de Cáritas en A Coruña en cuanto a la atención de mayores», comenta Vicente Iglesias Martelo , director de Cáritas Interparroquial. «Son nuestra memoria y les debemos lo que somos. Atenderlos es un acto de justicia», asegura Julián Barrio, que recorrió las ahora modernas instalaciones acompañado por la concejala Silvia Longueira , por la directora del centro, Beatriz Vilariño , por Fernando Rilo, por el salesiano Félix Domínguez y por otros nombres de siempre de Cáritas, como José Luis Souza , María Teresa Baygualt o Rafael Rodríguez , entre otros. Adiós al hospital. Los quirófanos del complejo hospitalario no tienen secretos para ella. Desde que empezó a trabajar en el edificio que ahora es el Materno tras acabar Enfermería en Santiago y hasta su reciente jubilación en el hospital central, Dolores Rodríguez Bouza -para todos la que la conocen, Marila - siempre estuvo vinculada al área quirúrgica. Participó en las primeras cirugías extracorpóreas y cuando empezaron los trasplantes ella también andaba por el quirófano.
Uno de los actos más originales con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora tuvo lugar ayer en la Fundación Caixa Galicia y contó con la participación de una actriz que siempre que puede se deja caer por A Coruña, Blanca Marsillach . Puso en escena la obra Buscando a Hillary , que estos días recorre Galicia con un mensaje cargado de ironía sobre la situación que viven muchas mujeres.
El Mosquera, un clásico de los Castros, volvió a abrir después de tres años y tres meses. «Al viejo solo se parece en el nombre», comenta uno de los habituales de este local que conserva el sabor del clásico bar de barrio de siempre. Tras una importante reforma Miguel Mosquera sigue al frente del negocio junto a su mujer, Cruz Rial , encargada de la cocina, y su hijo Miguel.