El concejal de Infraestructuras, Esteban Lareo, confirmó ayer que el informe que encargó el Ayuntamiento para determinar el estado en el que se encuentra el paseo marítimo a la altura de los Pelamios no detecta deficiencias de importancia en el asentamiento de la plataforma. Aclaró que, de todas formas, la empresa que realiza el diagnóstico entregará el estudio completo en los próximos días. «Por el momento, a nosotros no nos consta que haya graves deficiencias, a instancias de que nos entreguen el resultado definitivo», adelantó.
El concejal recordó que ese estudio se encargó a raíz de los destrozos ocasionados por el ciclón Klaus hace un año y que, a pesar de haber realizado las mejoras y reposiciones oportunas, con las nuevas catas se pretende comprobar «si hay cosas que no hemos detectado antes y verificar que no haya problemas», indicó Lareo.
En este momento, la Demarcación de Costas (Ministerio de Medio Ambiente) ejecuta los trabajos de reposición de la escollera que protege el paseo marítimo entre Adormideras y la torre de control marítimo. Las obras comenzaron el pasado lunes y, según explicaron desde la empresa adjudicataria (López Cao), se prolongarán durante dos semanas más.
En ese tiempo se colocarán 6.750 toneladas de manto de roca (la media es de 450 toneladas diarias) para rellenar y reforzar el escollera del paseo marítimo en aquellos lugares donde el efecto del mar ha movido o deteriorado el material ya existente. De todas formas, el plazo de las obras podría variar, ya que, según indicaron los técnicos que trabajan en este proyecto, las previsiones meteorológicas indican que el tiempo empeorará en los próximos días y resultaría imposible trabajar con el mar en malas condiciones. Explicaron también que, aunque parezca increíble, la fuerza del mar es capaz de mover piezas de entre 10 y 15 toneladas de peso, como las que se están colocando a pie de paseo en la zona de los Pelamios.
Trabajos habituales
La Demarcación de Costas gestiona las obras en colaboración con el Ayuntamiento coruñés, desde donde indicaron que estos trabajos de reposición «son habituales» para evitar que la acción del mar llegue a dañar la estructura del paseo marítimo. De hecho, en septiembre del 2008 Costas ya encargó la reposición del manto de rocas en varios puntos del paseo.