Un cineasta que encontró un filón internacional en los templarios zombis

La Voz

A CORUÑA

27 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El nombre de un coruñés aparece entre Joe Dante (Gremlins, Piraña) y Brian de Palma (Carrie, Doble cuerpo) en la enciclopedia más famosa sobre cine de terror. En Malenka dirigió a Anita Ekberg (la del chapuzón felliniano en la fontana de Trevi) y Serpiente de mar es la última película de Ray Milland (Oscar al mejor actor por Días sin huella). Nació en A Coruña el 6 de abril de 1918 y fue bautizado como Amando Ossorio Rodríguez. En la infancia hizo un amigo muy especial: un niño llamado Fernando Rey que después triunfaría a lo grande en el cine. Diplomado en Peritaje Industrial y licenciado en Periodismo, De Ossorio trabajó en el Banco Español de Crédito de A Coruña antes de irse a Madrid, donde lo hizo en RNE y el Nodo. Su opera prima, el alegato contra la pena de muerte La bandera negra, no pasó la censura en 1956. Se lanzó después al cine de terror de bajo presupuesto, y alcanzó su hueco en el mercado internacional, especialmente tras el estreno de La noche del terror ciego (1971), que triunfó en Inglaterra, Francia, Estados Unidos y Japón. En ese filme encontró un filón en los templarios, a los que convirtió en zombis. En su tetralogía templaria destaca El buque maldito (1975), a la que John Carpenter rindió tributo en La niebla. Amando de Ossorio murió en Madrid en enero del 2001.