«Lo que pretendemos es establecer criterios urbanísticos de calidad», explica Obdulia Taboadela, concejala de Urbanismo, respecto a la preocupación vecinal que existe por el hecho de que algunos inmuebles en el PGOM varíen sus alturas en el caso de que por alguna razón tengan que demolerse.
Residentes en Orillamar han cuestionado que puedan verse perjudicados por el cambio que introduce el nuevo Plan General, que vincula las alturas permitidas con el ancho de la calle, para evitar zonas angostas o los efectos de apantallamiento. «Estos criterios están en todos los planes generales, excepto en el de 1998, que mantuvo las alturas que ya existían», sostiene Taboadela, que afirma que no se puede hablar, en este caso, de inmuebles fuera de ordenación, ya que si fuese así no se permitiría su rehabilitación, sino edificios que quedan fuera de ordenanza. «Queremos que los edificios continúen donde están, se favorecerá todo tipo de rehabilitación y solo en el caso de que haya que demolerlos deberán adaptarse al plan», explica la edila.
Si bien algunos afectados han asegurado que con estos cambios se devalúan sus propiedades, al perder plantas, la visión que se sostiene desde Urbanismo es que «lo que se pierde es un valor subjetivo» y se puntualiza que no se pueden reclamar aprovechamientos pasados. En este sentido, la concejala afirma que los dueños no perderían el valor de sus propiedades porque «la propiedad es el solar y si se construye valdría más».
Respecto a los problemas que puede ocasionar para los promotores se mostró tajante al indicar que «hubiesen construido en los pasados diez años». Asegura que no existe una inseguridad jurídica respecto a este tema y que los promotores deben ser conscientes de que «manejan un cierto riesgo». «No existe una pérdida real, sino sobre las expectativas», expuso, y puntualizó que por este cambio no se ha recibido ninguna alegación al documento urbanístico.
La edila asegura que esta medida afecta únicamente a manzanas cerradas, no a inmuebles singulares, como las torres situadas en el entorno de Juan Flórez. Además, indicó que la propuesta del Plan General pasa por primar la conservación de lo construido y que las nuevas ejecuciones se realicen bajo criterios de calidad. «Los planes responden a la realidad urbanística del momento», estimó.