La crisis económica, las relaciones con la Xunta y el Puerto, la puesta en marcha ?del Consorcio y las grandes infraestructuras son los principales desafíos del 2010
07 ene 2010 . Actualizado a las 10:49 h.Tras el paréntesis navideño al que ayer se puso fin, la actividad política retorna a María Pita en un año muy especial: el que viene habrá elecciones locales. Pese a que restan aún diecisiete meses por delante para la campaña, este ejercicio será determinante para fijar las posiciones de unos y otros de cara a la cita con las urnas en la que se juzgará el primer gobierno de coalición de los últimos cinco lustros.
Pero antes de acudir a las urnas, el gobierno local, encabezado por el socialista Javier Losada, tendrá que luchar contra la peor crisis económica de la democracia, que mermará de forma considerable los recursos económicos de las arcas municipales. La reducción de ingresos tiene más que ver con la pérdida de transferencias de las otras administraciones que con las aportaciones de los coruñeses, aunque el primer impacto ha sido ya la reducción del presupuesto del Ayuntamiento para el 2010 y la reducción de las partidas inversoras.
A luchar contra el parón económico ayudará la segunda edición del FEIL, ya comprometida por el Gobierno central, que supondrá una inyección de 25 millones de euros, 19 menos que en el 2009. Su reparto entre las distintas concejalías aún está abierto y deberá ser resuelto en el primer trimestre del 2010.
Relaciones con la Xunta
Otro punto peliagudo del trabajo del alcalde será el de las relaciones con la Xunta. El cambio de siglas en el gobierno autonómico ha devuelto el carácter combativo a Javier Losada, que se ha significado en debates como el de la Ley de Cajas en defensa de los intereses coruñeses, más allá de la postura de su partido. Pero también es cierto que las relaciones con Alberto Núñez Feijoo están marcadas no solo por la diferencia ideológica, sino por la presencia de Carlos Negreira, uno de los más estrechos colaboradores del presidente autonómico.
El listado de cuentas pendientes y choques con la Xunta es amplio. Así, además de las dotaciones asistenciales, como los centros de día, los centros de salud y las guarderías o colegios, también queda por delante acabar el cinturón de circunvalación de la ciudad, la tercera ronda. Siete años después de que el propio Feijoo, entonces conselleiro de Política Territorial, presentara el proyecto de la obra en el edificio administrativo de la plaza de Pontevedra, aún falta por diseñar el trazado definitivo de la conexión de los tramos de titularidad estatal y autonómica y el compromiso electoral del presidente de la Xunta de abrir la vía a la circulación en el primer semestre del 2011 se antoja prácticamente imposible por falta de tiempo. Las acusaciones sobre la falta de suelo para ejecutar las obras y los plazos de licitación y adjudicación hacen que esa meta sea casi utópica.
Menos problemas habrá en la tramitación del plan general, que seguirá su calendario previsto y que, en el mejor de los casos, podría estar listo a finales del 2010, aunque todo parece indicar que la hoja de ruta del futuro de la ciudad se demorará hasta el 2011.
El Puerto
Si las relaciones con la Xunta se presumen tensas, en el caso de la Autoridad Portuaria esos conflictos abiertos son ya públicos y notorios a través de las notas y declaraciones de los responsables de ambas instituciones.
Nadie discute que el puerto exterior de punta Langosteira es imprescindible, pero la reclamación de la construcción de un contradique que aumente la operatividad de la infraestructura ha abierto una sima entre el Ayuntamiento y el Puerto. Mientras los segundos reclaman que Puertos del Estado avale un préstamo de 280 millones de euros, Javier Losada se ha alineado con las tesis de Fomento y no reclama con el mismo énfasis esa autorización que, según el Puerto, «puede impedir la venta de los muelles para su urbanización y, de paso, abortar la financiación del resto de Langosteira».
Con el Puerto habrá que resolver además el futuro del aparcamiento del Parrote y la reforma de La Marina, dos de los proyectos clave en la recuperación del centro de la ciudad que están estancados.
Grandes infraestructuras
Pero el gobierno local tendrá además que hacer frente en este ejercicio preelectoral a actuaciones clave en materia de infraestructuras, como el diseño de la futura estación intermodal o el impulso definitivo a la ampliación de Alvedro, obras ambas largamente anunciadas.
Y en el plano político, Losada también afronta el desafío de desbloquear la coordinación con el resto de los municipios de la comarca para constituir un consorcio metropolitano que solucione de verdad los problemas de los ciudadanos.