05 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Hablar de tráfico en las fechas navideñas es hablar de un fiasco anunciado año tras año. Ayer, A Coruña volvió a ser una ratonera para los miles de coches que intentaban transitar por la ciudad. Los (escasos) policías presentes en las calles apenas podían hacer nada para evitar la saturación. Los aparcamientos ya no llegan y hay más coches que espacio. El colapso es inevitable.