Los restaurantes de bufé libre se multiplican por la ciudad. A partir de ?8,20 euros cualquiera puede degustar platos sin más freno que el apetito
06 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El cliente paga una cantidad de dinero y come todo lo que quiera. Esa es la idea de un bufé libre. Y esa idea se está asentando con gran éxito en la ciudad. Las colas que se pueden observar cada fin de semana en las puertas del Wok Dao o el Muerde la Pasta, ambos en el centro comercial Espacio Coruña, de reciente apertura, dan fe de ello. La conclusión es clara: a los coruñeses les gusta comer no solo sin freno, si no también sin tener que mirar luego la factura.
El más veterano de los establecimientos de este estilo en la ciudad se encuentra en la calle General Mola. Es el restaurante rodicio El Linar, una institución entre los estómagos sin fondo. Amador Calviño importó hace 15 años la fórmula de los rodicios brasileños: «En Brasil son unos establecimientos muy populares y, en su día, pensé que aquí iba a funcionar». Lo hizo. Y el menú está a 17,90 euros. «A la gente le gusta comer y aquí pueden probar hasta diez clases de carne diferentes y repetir todas las veces que quieran hasta que ya no tengan más hambre», explica.
Aunque en su mayoría se trata de carne de diferentes zonas del buey también ofrece chuletas de ternera, chorizos criollos o pollo con bacon. «Tenemos una clientela que viene, sobre todo, en grupos. Cuando el Deportivo estaba lleno de brasileños casi todos venían aquí. Eran unos clientes fantásticos», recuerda.
Modelo alemán y holandés
En el año 2007 abrió sus puertas Xi Yue, un amplio restaurante asiático que se asentó en el piso superior del centro comercial Elviña. Xiau Jin, una de sus responsables, asegura que la apuesta salió bien. A su amplísimo salón acuden diariamente muchos seguidores de las delicias chinas, mongolas y japonesas.
La hostelera explica que este tipo de negocios llevan funcionando desde hace tiempo en países como Holanda o Alemania y que, en su caso, apostaron por la cocina a la plancha: «Se hace sin agua y así se protegen todas sus proteínas, resultando mucho más sana». Todo ello ha cuajado de un modo tal que, un año después, inauguraron un segundo local en el centro comercial Dolce Vita y para abril anuncian la apertura otro en Ferrol.
¿Y la crisis? En su caso, supone un acicate. Los 8,20 euros que cuesta su bufé libre del mediodía se amoldan como un guante a estos tiempos: «La gente nos lo dice. Agradece, sobre todo en esta época, los precios bajos sin renunciar a la calidad. Ellos tienen confianza en nosotros y siguen viniendo aunque las cosas no estén tan bien», indica Xiau Jin.
Recientemente abrió Wok Dao, que también conecta Asia con A Coruña. Se llama así porque los clientes tienen la opción de coger en un plato los alimentos crudos y ver cómo un cocinero los prepara en wok a la vista. También lo hacen a la plancha, si el cliente lo prefiere. «Hay cigalas, gambas, almejas, calabacines, pollo, etcétera», detalla Lai.
A pocos metros del Wok Dao tiene su local el Muerde de la Pasta. Con precios que oscilan entre los 8 y los 10 euros, está dedicado a la comida italiana.
Nutricionistas consultados advierten del peligro de las grandes ingestas. Además, aconsejan a los clientes de estos establecimientos evitar las grasas y que intenten combinar distintos nutrientes, sin abusar de determinadas comidas aceitosas.