«Me cae el agua en la cara al dormir»

A CORUÑA

Vecinos de dos pisos del número 396 B de la ronda de Outeiro denuncian que desde que empezaron las obras de rehabilitación del bloque les llueve dentro de sus casas

04 dic 2009 . Actualizado a las 13:45 h.

Cada día de lluvia fuerte en la planta tercera del 396 B de la ronda de Outeiro hay que sacar cubos y fregonas. El agua penetra en el interior de las viviendas, baja por las paredes y, en el peor de los casos, forma charcos de más de dos metros de ancho. Lo asegura Gonzalo Miraz, residente en la puerta derecha, que, debido a ello, ha tenido que dejar su habitación: «Cuando hay temporal me cae el agua en la cara al dormir. Un día me levanté y me mojé todo, porque estaba todo inundando», asegura.

Esta situación la sufren desde hace un año. Coincide con las obras de rehabilitación que están llevando a cabo en el grupo de bloques de la zona de Labañou situada entre la avenida de Gran Canaria y la ronda de Outeiro. Miraz y su familia le atribuyen a estas la culpa. Su vecina, Dolores Meijide, de la puerta izquierda, también. En su caso, el chorreo de agua se ha llevado por delante parte de la pintura de su pared, aparte de dejar su moqueta llena de bultos.

«Aquí siempre hubo humedad -comenta la vecina-, pero lo de ahora no es normal. Llevo un año en el que tengo que tener todo patas arriba. Me siento en mi casa como si estuviera haciendo una mudanza que no se termina nunca. ¿Cómo voy a traer a mis nietas a dormir aquí?».

La madre de Gonzalo explica que ha llamado al Ayuntamiento en varias ocasiones. «Vinieron técnicos del Ayuntamiento a ver cómo estaba esto, sacaron un montón de fotos y nos aseguraron que nos lo iban a arreglar, pero nada. El Ayuntamiento dijo que los de la obra no tienen nada que ver, pero aquí nadie nos soluciona el problema. Y los de ahora dicen que son por las obras y así seguimos», dice resignada.

Las hojas de los árboles

Gonzalo comenta que una de las explicaciones que le dieron es que podía deberse a que las hojas de los árboles caen en el techo y atascan los conductos del agua. Eso produce las filtraciones. «Si eso es así como nos lo explican, pues o que poden los árboles, que nos comentaron que estaban pensado en cortarlos, o que los quiten de aquí, porque no podemos tener esto así siempre», exige.

En la otra puerta, Dolores Meijide demanda lo mismo: «Que hagan lo que tengan que hacer, pero que lo hagan. Está muy bien lo de que arreglen las casas y nos pongan ascensor, pero lo que ser es que los que tenemos el piso bajo el techo tengamos que estar pendiente de si llueve o no para saber si nos va a entrar agua en casa».