Ambiente gélido en el Centro Universitario de Riazor

A CORUÑA

Los alumnos se quejan de las bajas temperaturas que soportan mientras estudian en la antigua Facultad de Empresariales

01 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Un cartel escrito a mano y en el que aparece un pingüino exclamando «¡Jo, qué frío!», mientras sale de un iglú con el cartel de CUR (siglas correspondientes al Centro Universitario de Riazor), alerta de las bajas temperaturas que los estudiantes están soportando en las aulas de estudio de la antigua facultad de Empresariales. Los alumnos se quejan de que, esta temporada, todavía no han encendido las calefacciones: «Ahora hay mucha gente, y aun bueno, va haciendo menos frío. Pero por la noche o a primera hora, cuando no hay nadie, te congelas», asegura una de las jóvenes que está preparando los exámenes de diciembre.

Y es que en estas épocas de mucha demanda este centro abre sus puertas a los universitarios hasta las dos de la madrugada. Claro que no todos se quedan: «Entre el frío y una lámpara que no para de hacer un ruidito como si fuera un grillo... Me voy a casa a concentrarme», afirma un estudiante mostrando cierto enfado. En la nota que está colgada en la entrada de las salas de estudio se anima a los alumnos a presentar una queja formal en conserjería. Y la invitación ha surtido efecto: «Esta mañana ya mandamos unas cuantas al Rectorado, pero ya hemos recibido más para mandar mañana», aseguran desde la oficina de la entrada, en la que están pasando el mismo frío que en las aulas, que intentan combatir con una estufa eléctrica.

Falta suministro

El motivo de esta falta de calefacción es la tardanza por parte de la compañía suministradora del gas en dar de alta el servicio, según fuentes de la Universidad. La obsoleta instalación con la que contaba fue renovada por entero este pasado mes de agosto, aprovechando los meses de estío para realizar la obra. El cambio permite utilizar energías más limpias y, sobre todo, limitar la activación de radiadores a las estancias que se utilicen, evitando así el derroche que suponía la calefacción central.

Han pasado casi cuatro meses en los que siguen esperando que se establezca la conexión con Gas Natural, lo que desde la Universidad calculan que podría hacerse la próxima semana. Hasta entonces, invitan a sus alumnos a que utilicen las instalaciones del edificio Xoana Capdevielle, en Elviña, que tiene más de 600 plazas de estudio.