«Había tormenta y el barco se paró»

A CORUÑA

Seis tripulantes del mercante «Med Carrier», que rompió su hélice a 35 millas al noroeste de Cedeira, fueron trasladados a la Casa del Mar hasta la llegada del barco

12 nov 2009 . Actualizado a las 11:10 h.

Cinco días antes de llegar a su destino final, que era el puerto de Immigham, en Gran Bretaña, el carguero Med Carrier ha hecho una escala obligada en la costa coruñesa, ya que llegó anoche remolcado al puerto de Ferrol, tras quedar sin hélice a 35 millas al noroeste de Cedeira. Seis de sus tripulantes, todos de nacionalidad siria, habían sido evacuados por el helicóptero Helimer 210 por la mañana hasta el aeropuerto de Alvedro y posteriormente fueron trasladados a la hospedería ubicada en la Casa del Mar, donde prestaron declaración ante la Policía.

«Sucedió a las cuatro, había tormenta, de repente hubo una gran vibración, y la velocidad bajó, después ya no había y el barco se paró», resumía, en inglés, Ismaeil Esekrieh, de 45 años, lo que ocurrió en el buque. Reconoció que estuvo provocado porque rompió la hélice del barco. Junto con sus compañeros se mostraba tranquilo por la situación y aseguraba que ahora dependerá de la reparación y de la meteorología el fin de su travesía.

«Normal»

«Todo estaba ok, pero el barco no volvió a coger velocidad», comentó, acompañado por el resto de evacuados: Moustatfa Ammar, de 29 años; Abd Alaziz Ammar, de 25; Rabia Shwesh, de 26; Mazen Yahya, de 35, y Mouhamed Shahim, de 26. Los marineros se mostraban tajantes a la hora de hablar del estado del barco. «Todo estaba normal», repetían, y aseguran que la decisión de solicitar la evacuación fue del capitán, que se mostraba nervioso y prefirió que parte de la tripulación fuera llevada a tierra.

En el barco, además del capitán, permanecieron el contramaestre, el jefe de máquinas y el primer oficial para ayudar en las labores de remolque, ya que a la zona se desplazó en un primer momento la guardamar Concepción Arenal, y posteriormente el buque Ibaizábal Uno.

El Med Carrier es un mercante de 79 metros de eslora y tiene bandera camboyana. Cuando se iniciaron las labores de rescate en la zona había olas de cuatro a cinco metros y viento del suroeste de fuerza siete, con rachas de fuerza nueve, lo que condicionaba el rumbo del carguero.

El servicio de Salvamento Marítimo fue alertado de la situación del mercante, que transporta mercancía general y que había partido del puerto de Larnaca (Chipre), a las nueve menos veinte de la mañana. En su contacto reclamó, además de la evacuación de la tripulación, que se les informase sobre las compañías de remolque, ya que precisaban asistencia por falta de propulsión y el barco estaba parado.