Miguel Agromayor quiere ser optimista, pero después de recorrer en las últimas semanas Madrid y Valencia considera que el efecto de la crisis va a ser devastador cuando llegue con fuerza a Galicia, «donde aún nos vamos salvando. Los políticos deberían dejarse de coñas y unirse para salvar esta situación, que no tiene nada que ver con Europa, donde el paro es de un 10% y aquí ya supera el 20%».
-¿Qué opina del incremento del número de centros comerciales en la ciudad en época de crisis?
-No me gusta ser repetitivo, pero ya lo decía hace un años, que la mitad de los centros comerciales acabarían cerrando, y hoy vemos que ya pasa con algunos. Este último que se abrió, Espacio Coruña, estéticamente es más atractivo, pero es más de lo mismo. El único centro comercial que puede ser distinto es el Marineda Plaza, porque tiene el catalizador de Ikea. Los otros son más de lo mismo.
-¿Cómo afecta al pequeño comercio la apertura de estas superficies comerciales?
-Yo creo que al pequeño comercio no le van a fastidiar más de lo que ya está, y el problema es que va a haber más competencia entre los centros comerciales. Mira el centro comercial Cuatro Caminos, que era un estandarte de la ciudad, y ahora han comenzado a cerrar locales.
-¿Cuál es el motivo: la competencia o la crisis?
-Hay de todo un poco. Hay que pensar que antes A Coruña era un centro de referencia y aquí venían a comprar la gente de Ferrol y Lugo, pero ahora en esas ciudades ya tienen centros comerciales y ya no necesitan venir aquí. Hoy en día no viene nadie de Lugo a comprar aquí. Además, si bajan las ventas, tiene que haber un desplazamiento de un lado a otro de los centros comerciales, en función de donde hay un mayor tirón.