«La crisis nos ha hecho reflexionar»

A CORUÑA

Llegó a la presidencia del COAG con la intención de abrirlo a los ciudadanos. Una idea que obedece al concepto marcadamente social que tiene de la arquitectura

17 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Pertenece a una casta de profesionales de la arquitectura que se alejan de los vistosos proyectos estrella, de las construcciones singulares que se miran a su propio ombligo, para bajar a la plaza pública y pensar en conjunto. Esta intención la define Manuel de la Iglesia en pocas palabras: «Se trata de hacer ciudad de modo responsable. Desgraciadamente, lo que llama la atención a nivel colectivo es el estrellato, el edificio aislado que se convierte en un símbolo, cuando la arquitectura es mucho más que eso, es tener en cuenta todo el entorno, trabajar con todo el entramado social».

Ese es el arte útil que pregona y reivindica el presidente de la delegación coruñesa del Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG), nacido hace 55 años en Culleredo, en un entorno «medio rural y medio urbano ajeno totalmente al mundo de la arquitectura». Aún así, la vocación no tardó en aparecer, sin que De la Iglesia sepa explicar exactamente su procedencia: «No fue una decisión puntual. Durante el bachillerato tenía ya asumido de forma natural que acabaría dedicándome a esto». Los trece años que pasó estudiando y trabajando fuera de su ciudad natal le proporcionaron otra visión del urbanismo: «Es lo que tiene viajar, que te abre los ojos. Te forma otra escala de valores con la que comparar y ver que no siempre las cosas son como a uno se las cuentan», afirma.

Fue este escepticismo el que le llevó hasta el COAG, y de ahí la estrategia de Espazos Públicos Engadidos con los que el colegio pretende implicar a la ciudadanía en la ordenación de su entorno. Reclama por parte de los arquitectos, una toma de responsabilidad que la consabida crisis ha hecho si cabe más necesaria: «La crisis nos ha hecho reflexionar. El arquitecto constructor debe retomar el contacto con los usuarios. Trabajar para conseguir una ciudad que sabemos que es posible. Ahora sabemos cómo no se debe crecer y evitar los errores del pasado. Y, ahí, puede jugar un papel importante la escuela de Arquitectura», demanda.

Y, todo ello, pretende llevarlo a cabo en A Coruña, de la que destaca precisamente su condición de ciudad mediana: «Ahí reside su calidad. Debemos huir de la manhattanización, y limitar los espacios a su justa medida».