En la Escuela de Lanzamientos, Raimundo ha entrenado a un sinfín de notables atletas, entre ellos su hijo, bicampeón de España en la disciplina de jabalina
27 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Repasemos tan solo algunos de los méritos que atesora la Escuela de Lanzamientos de A Coruña (ahora Núcleo de Alto Rendimiento): 57 medallas de oro en los campeonatos de España absolutos, tres atletas olímpicos, «y en 2008 todas las categorías de lanzamiento de jabalina masculinas del campeonato nacional son nuestras», matiza su director técnico, Raimundo Fernández. Busquen a alguna entidad deportiva en la ciudad que pueda competir con este palmarés, a pesar de que los medios con los que cuentan los atletas son mínimos. El secreto hay que buscarlo, entonces, en el entrenador, por cuyas manos han pasado la récord nacional de disco Ángeles Barreiro -todavía imbatida-, o su propio hijo, Necho, bicampeón de España de jabalina.
«La herencia genética influye mucho. El deportista de élite nace, pero es el entrenamiento lo que le diferencia de otros de sus mismas condiciones», asegura el padre, que fue bicampeón gallego de jabalina en los años 1981 y 1983: «En aquel entonces, cuando iba a entrenar, mi hijo iba a por la jabalina y me la devolvía en dos lanzamientos. Ahora me supera en diez metros, llega a los 76, lo que supone una de las cinco mejores marcas de España», recuerda Raimundo. Y eso que en un principio no parecía esta la disciplina para la que Necho había nacido: «Soy muy pequeño para la jabalina, pero bastaba que dudasen de mi para que me esforzara el doble. Aunque si me hubiese dedicado a otro deporte seguro que habría destacado también», asegura el atleta. Esa pasión le llevó a ser campeón de España en todas las categorías, y a quedarse a un paso de ser olímpico, por culpa de una lesión. Una pasión que ahora contagia junto a su padre a todas las promesas que entrenan en esta particular fábrica de medallas coruñesa.