Otro año más, el día de San Juan, 24 de junio, continuará siendo laborable para todos los coruñeses. Así lo decidieron los miembros del gobierno local (PSOE y BNG), que en su propuesta de festividades para el año próximo vuelven a apostar por el martes de carnaval, y por el 7 de octubre, día de la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad. Así consta en uno de los puntos aprobados por la junta de gobierno y que serán tratados en el próximo pleno municipal, donde será el Partido Popular el único que tendrá la posibilidad de dar el visto bueno a esta decisión, o hacer alguna alegación.
Esta propuesta no ha sido bien recibida por todos los sectores de la sociedad coruñesa, que desde hace varios años vienen reclamando que se cambie esta elección, ya que consideran que la única fiesta de la ciudad declarada de interés turístico nacional -San Juan- debería de ser festiva. Además, también aluden al hecho de que la noche anterior, más de 100.000 personas suelen salir a las calles y playas de la ciudad para celebrar la llegada del verano.
Desde la Comisión Promotora de las Hogueras de San Juan se han cansado de realizar iniciativas para conseguir que el Ayuntamiento cambiara de idea e hiciera festivo el 24 de junio. De hecho, el año pasado comenzaron una recogida de firmas, en la que durante los fines de semana del invierno visitaban distintos centros comerciales de la ciudad para reunir el mayor número de colaboradores.
También llevaron esta propuesta a Internet, y a través de su página web recogieron decenas de firmas de los internautas, que todavía pueden seguir sumándose a esta iniciativa a través de un enlace de este portal. Para dar buena prueba de la aceptación popular de esta campaña, en el mes de julio de este año, la meiga mayor, Jennifer Bermúdez, entregó en el registro municipal cerca de 13.000 firmas de apoyo para el San Juan festivo, a las que se han sumado más en los últimos meses.
Alternativas
Una de las propuestas que se barajan para que el día 24 sea festivo -además de que el Ayuntamiento lo cambiara por el 7 de octubre, festividad de la Virgen del Rosario- era que la Xunta permitiese que el Día das Letras Galegas (17 de mayo) fuese laborable, lo que posibilitaría a las librerías abrir sus puertas y sumar más clientes.