El vigués Gustavo Souto, del Guadalajara, se rompe la clavícula tras firmar un registro goleador mejor que Messi, Ronaldo y Villa
25 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Ronaldo, Messi y Villa llevan cinco goles en cuatro partidos y tienen al personal con la boca abierta. Ríos de tinta. A Gustavo Souto (Vigo, 1983) le han bastado los mismos encuentros para anotar seis. Su periplo en el Guadalajara de Segunda B no podía comenzar mejor. El equipo arrasaba y Gustavo, sediento de gloria tras su penumbra en Ferrol, era el amo del barrio.
Quinta jornada. Noche del miércoles. Toledo. Y Gustavo seguía rondando portería. «Estaba en una forma increíble. Marqué seis goles pero me anularon otro, fallé un penalti y tiré dos balones al palo». Hasta el fatídico minuto veintisiete. Todo se volvió negro.
«Era un balón colgado y fui al salto con el portero y un defensa me desequilibra, con la mala suerte de que caí sobre el hombro. Noté un chasquido terrible en el hueso, que se escuchó desde la grada, y me vine abajo completamente», recuerda todavía conmovido.
El batacazo fue terrible. «Estaba seguro de que me había roto algo pero no sabía lo qué. Al llegar al hospital me hicieron unas placas y me diagnosticaron una rotura de clavícula. Se me vino el mundo encima. Cuarenta días, me decía el doctor, y yo no paraba de preguntarme por qué había saltado en esa maldita jugada». La vuelta a Guadalajara fue un tormento.
Una placa de titanio
«Tendré que pasar por quirófano para que me pongan una placa de titanio durante seis meses. Puede que de esta manera me recupere antes, quizá en tres semanas. Lo peor es que todavía no puedo operarme porque tengo la zona inflamada. A ver si el lunes o el martes...».
Gustavo comenzó su carrera en el Alondras. De allí se fue al Langreo y la pasada temporada firmó por el Racing de Ferrol. Fue un fracaso. No le dieron tiempo ni para equivocarse. Acabó en el Ciudad Lorquí. Y de allí, a Guadalajara, el equipo que lidera el grupo segundo con cinco victorias en los mismos partidos.
«Echo muchísimo de menos Galicia y mi novia igual. Ojalá pudiera volver. Me iba mañana mismo sin pensármelo. Pero hay que buscarse la castañas donde sea y el año pasado en Ferrol lo pasé muy mal. A ver si algún equipo me da la oportunidad para regresar», dice sin evitar una sonrisa.
Él solo ha marcado más goles que toda la plantilla del Real Club Celta.