La Audiencia ordena la busca y captura de la acusada de intentar quemar el edificio en el que vivía
A CORUÑA
La mujer que intentó quemar varios pisos en su edificio de la calle Santa Cecilia en diciembre del 2004 tenía ayer una cita ineludible e inexcusable en la sección segunda de la Audiencia Provincial para ser juzgada por aquellos hechos. Pero no se presentó. Por ello, el tribunal decidió emitir una orden de busca y captura.
El fiscal pide para esta mujer una condena de 11 años de prisión al considerarla culpable de un delito de incendio. La acusación pública asegura en su escrito de calificación que la procesada llegó a plantar varios fuegos en algunas de las puertas del edificio en el que vivía. Afortunadamente, los vecinos se percataron a tiempo y pudieron, por si solos, sofocar las llamas.
Los hechos sucedieron el 8 de diciembre del 2004 en el número 10 de la calle Santa Cecilia, en el barrio de Monte Alto. Asegura el fiscal que la relación entre la procesada y algunos de sus vecinos era mala. Y aquel día fue muchísimo peor. Según la denuncia presentada por los vecinos, la imputada intentó prender fuego en las puertas del quinto piso. Decidieron llamar a la policía y denunciar. Eso sí, antes apagaron el fuego con sus propios medios. Sucedió por la mañana.
Discusión
La mujer comenzó por prender un fuego en dos viviendas del quinto piso, según el fiscal. Para ello echó un líquido inflamable en las puertas de los inmuebles. Según aparece en el escrito de calificación del Ministerio Fiscal, una vecina de otro piso que se enteró de lo que estaba sucediendo en el quinto corrió a llamarle la atención. Pero terminó amenazándola a ella también. La residente intentó quitarle la ?garrafa con el líquido inflamable, pero sin éxito. La imputada le gritó: «Cállate, que te voy a quemar a ti también».
La Policía Nacional hizo acto de presencia en el lugar del suceso y detuvo a la mujer, que les dijo a los agentes que se había equivocado de piso, que los que quería quemar eran los pisos del tercero. Al parecer, el fuego fue causado con una sustancia con acetileno o similar. Las llamas provocaron sendas manchas negruzcas en la cara exterior y en el interior de la puerta. Los bomberos fueron alertados, y aunque finalmente no fue necesaria su intervención sí decidieron subir las escaleras, para comprobar que el fuego no se iba a propagar. Fue necesario calmar a algún residente por una crisis nerviosa leve. Vecinos del edificio explicaron en la denuncia que no era la primera vez que la ahora detenida, que vivía en el segundo piso, causaba problemas en la comunidad. «No podemos estar todo el día pensando en que esta mujer puede provocar una desgracia de consecuencias imprevisibles. Si una persona no es capaz de vivir en una comunidad que no lo haga», decían.