Empacho de semáforos

Gabriela Ruiz

A CORUÑA

En A Coruña hay una señal luminosa por cada 204 habitantes. Una cifra que muchas personas que pasan el día entero conduciendo consideran excesiva

22 sep 2009 . Actualizado a las 11:42 h.

Casi todos los que conducen diariamente por el centro de A Coruña piensan lo mismo: «Tiene demasiados semáforos y no todos son útiles». Los hay que dirigen el tráfico a calles sin apenas circulación como el de Cancela de Afuera y otros, como el de la calle Vista Alegre, que duran abiertos apenas diez segundos. También están los que con su falta de sincronización ocasionan auténticos colapsos e incluso hay los que no se corresponden con las señales pintadas en el suelo. El resultado: atascos, confusión y muchos, muchos enfados.

Conductores de autobuses y taxistas narran sus relaciones diarias con esta marabunta de aparatos eléctricos encargados de controlar el tráfico por luces de colores. «Un semáforo en un cruce me da garantía, puedes pasar sin peligro, aunque podrían estar mejor coordinados» cuenta Jesús Manuel, taxista. A lo que otra taxista, Carmen Valiño, añade «pero hay zonas, como Monelos, que están tan llenas, que cuando pasas uno es imposible llegar al siguiente. Ahí sobran muchos y es necesario sincronizarlos».

Más de 1.200

Según datos aportados por el Ayuntamiento, A Coruña tiene 419 báculos y 785 columnas, un total de 1.204 semáforos, lo que equivale a un semáforo por cada 204 habitantes. Explican también el proceso habitual para que estos estén bien regulados: deben regirse por ciclos de 95 segundos, algo que puede variar según de dónde vengan los vehículos, la hora que sea o los eventos que se celebren ese día. «Si acaba de terminar un partido de fútbol los ciclos son más amplios», aclaran.

Pero, aunque deban estar regulados por estos «ciclos de 95 segundos», menos las excepciones citadas, no siempre es así. Algunos de los semáforos más criticados por los taxistas son los que, como dice Diego, conductor de autobús «tienes que estar bien despierto para poder pasarlos, ya que la luz dura en verde apenas cinco segundos».

Varios conductores coinciden en que la peor zona para conducir es la ronda de Outeiro, trecho en el que se juntan tres semáforos donde el tiempo para maniobrar es un auténtico privilegio. El primero te lo encuentras en el tramo que une la ronda de Outeiro con la avenida de Finisterre en dirección a la Grela, el segundo cuando giras para entrar en la Sardiñeira y el tercero es el encargado de unir esta misma ronda con la avenida la de Arteijo. Aunque la escasa duración de todos ellos busque una justificación en que la ronda debe tener prioridad circulatoria frente al resto de las calles, a muchos conductores habituales de esas vías no les parece demasiado buena esa explicación. Y es que, como dice Manuel, taxista, «para que puedan pasar cuatro coches el primero tiene que salir disparado y el último debe aprovechar el ámbar».

La mayoría de los conductores creen que el peor cóctel de ralentización y peligro se da cuando de una recta sale un desvío hacia la derecha en curva y cuesta arriba, y el semáforo que controla el susodicho desvío se pone en verde permitiendo el acceso por ese carril, pero, como en la curva hay otro semáforo que «sincronizado» con el anterior se pone también en verde para los peatones, el resultado es un atasco con peligro de atropello por parte de conductores despistados. Jesús Manuel, taxista, comenta al respecto: «Considero que es una forma de enfrentar al peatón con el conductor, me parecen muy peligroso». Por desgracia para Jesús en A Coruña se dan varios de estos casos. Algunos ejemplos serían el de la calle Menéndez Pelayo cuando vienes desde la plaza de Orense o el de Villa Negreira con ronda de Nelle, mucho peor por su escasa visibilidad. El segundo caso mencionado, según declaran algunos conductores, «tendría que estar cinco metros más arriba, porque tal como está, si alguien está pasando, o frenas de golpe y te chocan por detrás o lo atropellas».

Sin duda, las zonas más «negras» para los conductores son Monelos y la ronda de Outeiro. Aunque, según sean taxistas o conductores de autobús, odiarán más una u otra. «Monelos para arriba es un dolor y la ronda de Outeiro para los buses también, aunque la pasamos con menos dificultades» comenta Félix, conductor de bus, y añade: «Entiendo que para un vehículo pequeño es peor la ronda, nosotros vemos que incluso con nuestras paradas el coche no avanza más que el bus urbano». Monelos, por el contrario, no tiene excesivo tráfico pero sus 12 semáforos en aproximadamente 500 metros hace opinar a muchos que si quitasen varios de lo único que se conseguiría sería mejorar. Lo que muchos se plantean, con el ejemplo cercano de la recientemente semiliberada de semáforos glorieta de Cuatro Caminos, es si la fluidez en la carretera va en detrimento de la seguridad vial. Y es que si en esta ciudad no se respeta demasiado la presencia de semáforos, cómo sería con la ausencia de los mismos.