Aunque fue en el campus universitario de Elviña donde se concentró el foco principal de la avería en el suministro eléctrico, el corte de luz también afectó a otros inmuebles, tanto de las inmediaciones de las facultades como de otras zonas de la ciudad.
Diferentes vecinos de Eirís se dieron cuenta del corte, que en la mayoría de los casos se solucionó en escasos minutos y no causó grandes trastornos en la actividad cotidiana.
En Os Castros, buena parte del barrio también se quedó sin luz a primera hora de la mañana, aunque establecimientos y vecinos quitaban ayer importancia al fallo. «Aquí lo único que dejó de funcionar fue la fotocopiadora», comentaban en el colegio Sal Lence, donde el corte pasó desapercibido para la mayoría de los niños, escolarizados en aulas con luz natural que a esa hora hacía innecesario tener encendida las lámparas. Como el centro educativo de la calle Vales Villamarín, otros establecimientos del entorno también percibieron dos cortes intermitentes del fluido eléctrico en apenas unos minutos y que, de forma momentánea, inutilizaron aparatos y equipos e impidió servir los cafés del desayuno. Fueron, en el argot de Fenosa, «guiños» de la avería.