A pesar de que la situación económica también asfixia al sector, el consignatario augura un buen año de trasatlánticos
13 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Luis del Moral es el director de la agencia Rubine e Hijos, la primera consignataria de cruceros de la ciudad. Reivindica la importancia del creciente tráfico de trasatlánticos en A Coruña, desde el punto de vista económico y también por su valor turístico. No es para menos. Se calcula que cada pasajero deja en la ciudad entre 60 y 100 euros, lo que supone que los cruceros aportan cinco millones de euros al año, lo que los coloca en una de las principales fuentes de riqueza.
-Tras el atracón de esta semana, al coincidir tres cruceros el mismo día en la ciudad, de qué se puede quejar un consignatario coruñés.
-Más bien de poco. La presencia de barcos es importante, pero también hay que precisar que podría ser muchísimo mejor, pues la crisis mundial golpea a este sector como a cualquiera. De hecho, ya ha habido algunas compañías que han cancelado la escala.
-Pero las previsiones apuntan a que en esta temporada vendrán más pasajeros que en años anteriores.
-Pasajeros sí, pero no barcos. En cuanto a cruceros, nos mantendremos, pero sí hemos de felicitarnos por el número de turistas que recalen en A Coruña esta temporada.
-Aunque la mayoría pasa las horas de estancia en Santiago...
-Es falso que todos los pasajeros que llegan a A Coruña se vayan a Santiago; se va solo una pequeña parte y la mayoría se queda a pasar el día en A Coruña.
-¿Y la ciudad sabe aprovechar este tipo de turismo?
-Necesitamos un mayor acercamiento por parte de todos los sectores. Si bien es cierto que los pasajeros se encuentran con una ciudad cómoda y agradable, que les gusta. Se van satisfechos con el servicio y se trabaja para mejorar y darle mayor calidad a su estancia. Hay que tener en cuenta que son horas y no días, por lo que es un turismo muy especializado.
-¿Es cuantificable el impacto económico de los trasatlánticos?
-Un estudio de las cámaras de comercio indica que cada turista o tripulante gasta entre 60 y 100 euros al día. Eso, aplicado a nuestra ciudad, supone unos 5 millones de euros al año. Y es que si los barcos que en esta temporada van a recalar en la ciudad traen entre 50.000 y 60.000 pasajeros, a los que habrá que sumar 25.000 tripulantes, la cuenta es clara. Esto indica la importancia que este sector tiene en la economía de A Coruña. Cuando hablamos de impacto económico nos referimos a lo que significa para muchos sectores este tipo de turismo, que redunda en los ingresos por los gastos portuarios, autobuses para trasladar a los pasajeros a diferentes lugares de interés, hostelería, comercio en general y un largo etcétera. Hay que seguir trabajando como hasta ahora para que este crecimiento que vemos año a año continúe.
-¿Qué espera de la visita que a final de año rinda a la ciudad el gran crucero «Queen Victoria»?
-Nuestra consignataria Rubine e Hijos será la encargada de atender a una de las últimas joyas de la compañía Cunard, naviera del Queen Elizabeth 2 y el Queen Mary 2. Supongo que su estancia en la ciudad será muy similar a la del Queen Elizabeth 2, con miles de personas apostadas en la costa siguiendo las maniobras de atraque y salida. Hay que tener en cuenta que el interior de este barco alberga casi todo lo imaginable, pues con 400 millones de euros invertidos en su construcción no es difícil imaginar que todo es posible, como lo es tener un enorme anfiteatro de tres pisos, una biblioteca con 6.000 volúmenes, invernaderos al estilo colonial, calles, fuentes, comerciales...
-¿Cómo se consigue que un crucero recale en la ciudad?
-Por ejemplo, en la Seatrade de Miami, la feria de cruceros más importante del mundo, a donde acuden los principales puertos de cruceros de Galicia y las mayores consignatarias de este tipo de buques. Unos y otros multiplicaron sus contactos en Miami con navieras y operadores turísticos con el objetivo de convertir a Galicia a partir del 2009 en puerto de escala del mayor número posible de barcos de pasajeros. La Autoridad Portuaria coruñesa promocionó su oferta de cruceros agrupada con los puertos de Bilbao, Gijón y Santander bajo la marca Costa Verde, ?que supone una alianza geográfica.