Hugo Silva , uno de los actores que cuenta con más admiradoras en la actualidad, un clásico de nuestro cine como Carmelo Gómez , o el gallego Celso Bugallo, volverán mañana a A Coruña para presentar la película que rodaron por nuestra comarca hace poco más de un año. Aun recuerdo la cantidad de llamadas que recibimos en la redacción de personas que habían visto al atractivo actor por distintos puntos de la ciudad. En Agallas , que así se titula la cinta producida por Continental, son fácilmente reconocibles varios lugares de A Coruña o Sada, como el fotograma que les muestro en el que Hugo, que interpreta el papel de Sebas, aparece escondido tras una redes en el puerto sadense. Mañana se estrena en todo el país, pero será en los cines del Centro de Ocio donde se den cita los responsables de este filme, así como los protagonistas del mismo, a excepción de Mabel Rivera, que disculpó su asistencia. La sesión de gala será a las diez de la noche. «Fue un placer trabajar en Galicia», comentó ayer Silva en un encuentro digital con motivo de la promoción de la película.
Cuando el grupo Doctor Snob empezó a tocar por A Coruña adelante, el actor Hugo Silva tenía 12 años. Corría el año 1989 y de aquella formación inicial solo queda un componente, Ricky , Ricardo Rodríguez , bajo y voz. Era un chaval que estudiaba COU y ahora es un funcionario del Ayuntamiento de Sada, casado, y con dos hijos de 4 y 6 años. «Ensayamos dos veces por semana de 9 a 11 de la noche, pero antes tengo que dejar dormidos a los niños», comenta sonriente. Dos décadas después, por fin acaban de ver cumplido su sueño de grabar un disco. Se titula Vasos rotos y esperan presentarlo en breve y que pueda estar a la venta, al menos, en la Fnac. Además de Ricky, el grupo lo integran ahora Javier Naya Martínez-Romero , profesor de música con la oposición recién aprobada, Ángel González , abogado del Estado, y Diego Darriba , de tan solo 25 años y estudiante de Ingeniería Informática. «Cuando empezó Doctor Snob yo estaba en infantil», comenta el batería. Ahí los tienen, con el reluciente cedé. «Hacemos rock coruñés», sentencia el músico-fundador.
Hace 35 años que las hermanas María y Lourdes López Grobas abrieron su primera peluquería Maryl en la avenida de las Conchiñas. Ayer inauguraron su cuarto centro de belleza en la calle Teresa Herrera, que se une a los que recientemente pusieron en marcha en Matogrande y en la Grela. «Siempre quisimos estar en la zona centro», comentan las propietarias, que cuentan con la ayuda de la siguiente generación, María y Marta , las hijas de Lourdes. «Ponerle muchas horas, ilusión y a trabajar», apuntan como medida contra la crisis desde el nuevo y céntrico local dedicado a la peluquería y estética y que es centro de referencia de la marca Sebástian. «Ya somos un montón de gente en la empresa, pero seguimos siendo un salón familiar», afirman orgullosas.