La posibilidad de que algún día el edificio de Fenosa termine en escombros es «absolutamente nula». No existe «ni un atisbo de probabilidad» de que se cumpla la sentencia del Tribunal Supremo, que en una sentencia ordenó la demolición del inmueble porque su licencia, otorgada por el Ayuntamiento en 1997, es ilegal. Los residentes, aunque molestos por el fallo judicial y las consecuencias que puede acarrear, se muestran «totalmente tranquilos». Lamentan, eso sí, que este tipo de sentencias suponen un problema para aquellos propietarios que quieran vender sus casas o traspasar sus negocios, toda vez que el fallo judicial queda anotado en el registro de la propiedad.
También es cierto que la sentencia no se refiere a la demolición en sí, sino a la obligación de inscribir en el Boletín Oficial da Provincia y en el Registro de la Propiedad la sentencia que anula la licencia municipal. El derribo está sujeto a un recurso de casación presentado por el Ayuntamiento en el que solicita que no se ejecute el fallo del 2001 que anulaba la licencia y obligaba a derribar la edificación. Aun así, el Ayuntamiento sostiene que podrá evitar la demolición aún en el caso de perder. Desde Urbanismo se aclara que se puede reponer la legalidad urbanística vigente y corregir todas las irregularidades por las que el alto tribunal gallego anuló la licencia que obtuvo la inmobiliaria Fadesa en 1997. Hasta ahora, la promotora y el Ayuntamiento perdieron en los tribunales todos los recursos presentados.
Los vecinos son conscientes de que la licencia anulada terminará ajustándose a la legalidad urbanística vigente. Lo saben por las palabras tranquilizadores que les llegan desde María Pita y por los asesores jurídicos, que les confirmaron la imposibilidad de tirar abajo un edificio en el que viven cien familias y trabajan decenas de personas en sus diferentes oficinas. «El mal sería mucho mayor que el ocasionado por una mala licencia», sostienen fuentes judiciales. Los presidentes de las cuatro comunidades se reunieron con el administrador de la finca, en donde trazaron los pasos a seguir. Intentarán reunirse con responsables municipales y luego con los vecinos.