Las hortalizas gigantes vuelven a aparecerse por las tierras de Bergondo. Marina Vidal y Manuel Naya han visto cómo un nuevo calabacín gigante de nada más y nada menos que 14 kilos ha asomado su tremendo cuerpo verdoso bajo la tierra del jardín de su finca. Según relatan ellos mismos, el vegetal aún podía haber crecido más, pero decidieron recogerlo prematuramente ante el peligro de que varias ardillas que merodeaban por la zona acabaran antes con él. Sin embargo, no es la primera vez que los ojos de este matrimonio ven algo semejante en su huerto, y aunque los desorbitados tamaños de los frutos y hortalizas que cultivan empiezan a ser algo ya habitual, siempre que se repite este curioso fenómeno levanta una gran expectación entre sus amigos, vecinos y conocidos. Aunque a muchos les parezca imposible que sin mediación de la química un fruto adquiera determinadas dimensiones, Marina asegura que no existe truco alguno para lograr estos impresionantes tamaños. Ella lo tiene claro: la calidad de la tierra natural y el cariño diario que pone a la hora de trabajar y mimar su huerto son los ingredientes principales que lo explican todo. Sin embargo, no son todo verduras en el jardín de los Naya. Gracias a la experiencia en injertos que posee Manuel, su parcela también alberga árboles frutales de todo tipo, de los que han llegado a obtener manzanas «grandes como a cabeza dunha persoa».
Dos coruñeses han sido galardonados recientemente por la Federación Española de Pádel con la medalla al mérito deportivo en su categoría de bronce. Se trata de Borja Yribarren e Ignacio Otero , a quienes de esta manera se les reconoce su esfuerzo por participar en la competición oficial durante los últimos años, así como su apoyo al desarrollo de pádel en Galicia. Esta pareja lleva viajando y compitiendo desde el año 2004, y temporada tras temporada ha ido mejorando sus resultados, destacando en competiciones tanto nacionales como internacionales. Así, han llegado a disputar dos campeonatos del mundo y han sido tres veces campeones de España por equipos en segunda y tercera categoría. Actualmente ocupan el quinto puesto en el ránking individual de la Federación Española, dominando el pádel de toda Galicia.
Los Minis son uno de los objetivos para coleccionistas y amantes del automovilismo. Ángel Barrallo Suárez sabe bien del tema, ya que es protagonista de una interesante historia gracias a uno de estos automóviles. Cuando este coruñés cumplió 18 años, su padrino le regaló una cartilla con 25.000 pesetas de las de antes, con las que compró un Mini de 1972. Durante años utilizó ese automóvil para todos sus desplazamientos, a la par que fue restaurándolo. A pesar de que le tuvo «muchísimo cariño», en el año 1995 tuvo que deshacerse de él, aunque siempre tuvo en mente al que fuera su primer coche. Cuatro años más tarde, lo vio aparcado en una acera, y decidió recuperar su pequeño tesoro. Tras seis meses de investigaciones, consiguió encontrar al nuevo dueño y convencerle de que se lo vendiera. Ahora lo cuida como una joya, y no es para menos, ya que según asegura, se trata de uno de los Minis más antiguos de todo el país.
Y para terminar, una aclaración: el famoso pan que comercializa desde ayer la panadería y cafetería Stollen no es de Mera, sino de Neda, localidad que festejará su tradicional Festa do Pan el próximo domingo 6 de septiembre.