Los aficionados coruñeses al cómic han encontrado un pequeño paraíso terrenal en los Jardines Méndez Núñez. Allí, centenares de seguidores de las corrientes culturales provenientes de Japón, como son fundamentalmente el manga y el anime , intercambian pareceres sobre las últimas tendencias y rebuscan en las estanterías intentado descubrir auténticas reliquias convertidas en mito por el boca a boca. ¿Lo que está arrasando este verano? «Los japoneses Naruto y Bleach», afirma sin dudar Esther Fontenla , dependienta de uno de los puestos. Introducida en el mundo de la viñeta hace diez años por su hermano, asegura que una feria así es el lugar perfecto para encontrarse con viejos amigos «del mundillo». Sin embargo, desaprueba «la nueva ubicación» de la muestra, que, según apunta, ha provocado «la decadencia del evento año tras año». Viñetas desde O Atlántico posee dosis de divulgación, diversión y surrealismo a partes iguales, lo que hace posible que se vean situaciones inverosímiles, como la de una joven disfrazada de princesa enfrascada en una profunda conversación con un interesante Sherlock Holmes. Bajo el gorro, las gafas y la pipa de este último, se encuentra Alejandro, quien asegura ser «uno de los frikis más grande de la historia». Su afición por el cómic se remonta a más de una década, por lo que se ha convertido en un incondicional de la muestra. A su lado se encuentran Luna Montero y Verónica Ferreiro, quienes se declaran absolutas seguidoras de las historias narradas por los autores asiáticos. Mientras Luna se vio influenciada durante sus estudios de Artes y comenzó a interesarse por lo que ya se ha convertido en todo un modo de vida para ella, Verónica fue más allá y empezó a diseñar y confeccionar sus propios disfraces sobre sus personajes favoritos. Ambas forman parte de la asociación Mangalega, que se da cita todos los sábados en el centro cívico de los Mallos. Por el pasillo del Salón pasea con alguna que otra bolsa Fernando Sánchez. Seguidor declarado de X-Men, logró contagiar sus gustos a su novia, Katuxa Bello, y juntos acudieron «a echar un vistazo de las novedades». «Yo empecé como todos, con Astérix y Obélix», bromea.
Recién llegado de Londres, los parajes gallegos consiguieron cautivarle. Definido por sus conocidos como un fotógrafo «de los de antes», años más tarde de sus andanzas por el mundo, y ya instalado en Mera, el galés Paul Preece expone su último trabajo en gran formato en el Casino Atlántico (jardines Méndez Núñez). Bajo el título Hay que sufrir, el artista muestra instantáneas de diversas colecciones. Así, con la serie Bajo el paraguas , Preece muestra la cotidianidad con la que la lluvia es aceptada en las calles de Galicia. La catedral de Salisbury, el monasterio de Oseira o el claustro de San Estevo forman parte de Sagrado, donde retrata diferentes conventos, monasterios y catedrales de España, Portugal e Inglaterra. La colección podrá ser visitada hasta el 9 de septiembre todos los días a partir de las 21 horas. Por la naturaleza del lugar, para acceder a la exposición será necesario la presentación del DNI y ser mayor de edad.