Durante prácticamente todo el mes de agosto (del día 3 al 28) el edificio Liceo de Betanzos expondrá las pinturas de José Luis Fernández (Monforte, 1953), un aficionado a la pintura pero cuya obra levanta verdaderas sospechas de estar ante un auténtico profesional del pincel. De hecho, desde hace quince años ha participado en certámenes que le han llevado a Vigo, Cádiz, Madrid o Barcelona, conquistando algunos premios o accésits. Afincado en A Coruña, a este funcionario se le ve con frecuencia pintar por los rincones de Betanzos. A partir de hoy exhibe el resultado.
-¿Tiene Betanzos algo especial para los pintores?
-Para mí sí por eso voy mucho por allí, es un sitio acogedor y tranquilo para pintar. Además, tienes todos los motivos para trasladar al lienzo: una piedra muy viva que casi se ve latir, tiene ríos, barcas, calles, paisajes, lo abarca todo. Y no olvidemos una zona como Roibeira, espectacular para los que pintamos.
-Se ha presentado en salas de grandes ciudades. ¿Se siente apreciado a nivel local?
-La crítica es buena y todo el que viene a ver mis cuadros dice que queda encantado. También por los precios porque la crisis nos obliga a todos a ser menos exigentes.
-Estamos ante paisajes y motivos realistas. ¿Se podría decir que gustará a gente de cuarenta para arriba?
-Sí, sí, es pintura que suele gustar a gente adulta. Cuando acudo a certámenes elaboro algo más creativo. Lo que yo tengo en cuenta en la pintura en un buen dibujo. Después, el encuadrar me proporciona la posibilidad de variar los puntos de vista, así se pueden buscar nuevos encuadres. Los pintores disponemos de alto y ancho y la tercera dimensión, la profundidad, sin olvidar la perspectiva con sus luces y sombras para crear una atmósfera.
-¿Se atasca con frecuencia?
-No, pero cuando un cuadro me abruma y se convierte en batalla entonces lo dejo aislado y lo rescato un tiempo después. A veces compruebo emocionado como el castigo se convierte en perdón y observo que la obra ha sido terminada por sí misma en la soledad.
-Un paisaje, ¿por dónde lo empieza?
-Por el cielo porque así relleno los espacios blancos de la tela. Las nubes hay que captarlas antes de que cambien. La gente dice que uno de mis valores es el movimiento de las nubes.
-¿Qué cuadro preside el salón de su casa?
-Un bodegón de pesca. No es casual, soy pescador.