Carlos González-Garcés justificó la ausencia de grandes estrellas por el notable recorte en el presupuesto del IMCE
28 jul 2009 . Actualizado a las 14:42 h.En cuanto se inaugure el próximo jueves el Certamen de Casas Regionales empezarán los 32 días de fiesta de este año en la ciudad. Se trata de una extensa programación y, en palabras del concejal de Fiestas, Carlos González-Garcés, «dirigida a públicos genéricos y públicos específicos». Conforman en total 207 actos que incluyen música, teatro, humor, literatura, gastronomía, baile, toros o juegos infantiles. Haciendo la media, se obtienen un total de siete actos por día.
Además del hecho de que una buena parte de ellos se focalicen en la plaza de María Pita, otro punto en común es la ambición de llegar al mayor número de gente con el menor dinero posible, especialmente en un contexto económico como el actual. Así lo indicó González-Garcés, que este año contó con 1.400.000 de euros de presupuesto, 600.000 menos que el año pasado. Al respecto apuntó que «la entidad que más aportaba a las fiesta no aporta un euro», en referencia a Caixa Galicia, que el año pasado cedió 200.000 euros. En ese sentido, hizo un agradecimiento expreso a la empresas que se han implicado en los actos.
Debido a esta situación de recorte presupuestario, el Ayuntamiento reconoce que se ha esforzado en equilibrar el gasto y el alcance de lo gastado. «Buscamos la rentabilidad de las actividades. Es decir, conseguir que muchas personas disfruten de una actividad por un precio módico o asequible», expuso el edil a modo de ideario. Aún así admitió que, de contar con un presupuesto mayor, se podrían contratar a alguna gran estrella.
Sobre ello, hizo mención al éxito de convocatoria de la feria medieval de la semana pasada en la Ciudad Vieja. Registró una excelente acogida entre los coruñeses, así como en muchas personas llegadas de fuera: «Según la Asociación de Empresarios, que llevan los actos, han reunido a un total 140.000 personas. Hagan cuentas. Eso es casi el doble de las personas que vieron a U2 en Barcelona».