El artista argentino expondrá su obra pictórica hasta el 12 de agosto en la galería Arte Imagen
23 jul 2009 . Actualizado a las 13:53 h.Roberto Alvariño ha recorrido nada menos que doce mil kilómetros para acercar a la ciudad una visón muy personal del arte medieval, respaldada por un arduo trabajo de investigación antropológica. Y es que con solo diez años ya devoraba cualquier libro que cayera en sus manos y que se refiriera a la cultura celta, asentando poco a poco su pasión por el románico gallego y plasmando sobre lienzo lo que hoy es arte.
-¿Cómo llegó a desarrollar tal interés por la cultura gallega desde el otro lado del océano?
-Mis padres son los dos coruñeses, y desde niño recibí grandes dosis de información sobre la cultura celta. Además, yo mismo me acercaba al centro Betanzos, en Buenos Aires, y a la biblioteca del centro gallego para indagar sobre su historia.
-Además de la pintura es usted un apasionado de la poesía. ¿Con qué disciplina se siente más cómodo?
-Los dos tipos de arte me dan la posibilidad de estudiar mi mundo interior. El tiempo se esfuma. Además, creo que ambas facetas se asemejan mucho porque al pintar trato de plasmar las palabras que lo definen.
-¿Cuáles son sus principales fuentes de inspiración?
-El Bosco es uno de mis autores más admirados. Mucha gente que visita la obra me comenta que en ciertos trazos se asemeja a lo que él hizo. Es todo un honor para mí esta comparación porque observando sus obras he aprendido mucho. También recurro a la historia del Camino de Santiago, la pintura india o a los prerrafaelistas, entre otros.
-La religión está muy presente en su obra pictórica. ¿Ocurre lo mismo en su poesía?
-La religión que plasmo en mi obra tiene un carácter simbólico porque no defino mi trabajo en un credo. El arte antiguo era un arte sagrado y muy centrado en los mundos sacros, y de ahí la identificación.
-¿Por qué elige A Coruña para presentar su trabajo?
-Además de porque adoro la ciudad de mis antepasados, elijo esta ciudad por la presencia de la torre de Hércules, ya que muchos historiadores identificaron el monumento como el lugar donde pudo haber estado situada la torre de Breogán, una torre mitológica que aparece entre otros en el ciclo mitológico irlandés, otro de los ciclos de la historia que me apasiona y que he estudiado con detalle.