Daniel Cid ganó cuatro campeonatos consecutivos gallegos ?y dice que el patinaje «supone mucha cabeza y resistencia»
23 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«Me gustaría dedicarme al patinaje profesional», dice Daniel Cid, de 13 años, mientras acaba de abrocharse los patines. En la pista de patinaje del polideportivo de As Brañas, en Sada, Daniel comienza a patinar a una gran velocidad; gira, se agacha para mostrar cómo es su técnica, que lo ha hecho campeón consecutivo de cuatro campeonatos gallegos, así como otros certámenes internacionales y nacionales.
Este fin de semana se presenta a otro campeonato que organiza el club de Sada de patinaje. «El sábado en Sada y el domingo en Oleiros», comenta Daniel, que dice jugar con la ventaja de que, «los que estamos aquí, ya estamos acostumbrados a la pista de patinaje», aunque, bueno, no se puede pasar por alto que los contrincantes «tengan también sus pistas y nos llevemos la sorpresa», piensa el campeón nacional de patinaje juvenil.
Las competiciones pueden ser de pista o de circuito. La última es más compleja porque «es más grande, las curvas no son simétricas y es más llano». Por eso necesita de más «resistencia física y no de tanta técnica», añade Cid, que dice que la «velocidad se consigue a base de practicar mucho». Al contrario, esta pista que sí necesita de más técnica y en ella es menos necesaria la resistencia.
El patinaje es un deporte que supone «mucha cabeza», dice, porque «hay que pensar cómo hacer frente a esas largas carreras de velocidad». Un deporte que está un poco abandonado frente al fútbol y que supone para el padre de Daniel, Salvador Cid, que «no se reconozca lo suficiente la labor de estos chicos, que, día a día, se sacrifican mucho».
Sin embargo, fuera de España, es un deporte que tiene cierto renombre, sobre todo en países como Colombia y Estados Unidos, en los que consideran el patinaje «como deporte nacional. Es el caso de Colombia». Eso sí, en Galicia existe «la liga gallego-portuguesa» comenta.
Daniel finalizó su demostración y muestra, una vez más, sus patines. Sorprende ver a un chico de su edad que, frente a los demás, no tiene un balón de fútbol en la mano. ¿Qué tendrá el patinaje frente a los demás deportes? Para él es muy simple, ya que esta actividad «es, al igual que el fútbol, colectiva, pero dependes más de ti mismo. Si cometes un error, no puedes volver atrás».