La UDC presenta a la Xunta un estudio para interrelacionar el Rectorado y la Ciudad Vieja

A CORUÑA

La ciudad fue durante muchos años un enclave militar estratégico, y prueba de ello son todos los edificios que han quedado de esa época. Entre ellos está el Rectorado de la Maestranza, que antiguamente era un taller donde se fabricaba toda la artillería, que luego se distribuía entre los distintos batallones españoles. El hospital y el museo militar, el jardín de San Carlos o las murallas son otras de las construcciones que datan de aquellas fechas; y que, con el paso del tiempo han ido adoptando otros usos sociales.

Conscientes de ello, y gracias a la colaboración de la Xunta, desde Universidade da Coruña se encargó un estudio al arquitecto Carlos Almuíña Díaz, para que analizara las posibilidades de interrelación entre todas estas edificaciones, así como entre ellas y la Ciudad Vieja. El resultado es la propuesta A Coruña: Universidade e Cidade Histórica , que se presentó recientemente a la Consellería de Cultura, y cuya recepción fue muy buena.

Como explicó el propio autor del trabajo, «trátase de presentar unha serie de potencialidades entre os edificios e crear redes de interactuación. Hai unha serie de usos e institucións, e todo iso pódese aproveitar para ter un conxunto estruturado e equilibrado». Para fomentar esta interrelación, Almuíña propone mejorar la ordenación de la zona, suprimir la carretera de la Maestranza, «que actúa como fronteira entre la Cidade Vella e o Reitorado»; e, incluso, darle nuevos usos sociales a este último inmueble. «Por exemplo, se me ocorre que o patio podería servir para celebrar verbenas e atraer así aos veciños da Cidade Vella, ou que a Universidade contara con más edificios para estudantes, para así ter presenza de xente nova na zona», apuntó Carlos Almuíña Díaz.

Falta de estacionamiento

Asimismo, también es consciente de que este entorno tiene un problema muy grave, y es que precisa de plazas de aparcamiento, tanto para los vecinos como para los visitantes. Por ello, en el diseño presentado a la Xunta habla de la construcción de tres nuevos párkings, que podrían levantarse fuera de las murallas de la Ciudad Vieja, y solventar así este déficit histórico.

El arquitecto autor del proyecto cree que esta nueva red de integración de las antiguas construcciones militares serviría no solo para convertir este enclave en un nuevo punto de atracción turística para los visitantes, sino que traería muchas ventajas para los propios vecinos. Almuíña Díaz insistió en que en este estudio solo es una declaración de intenciones. «Son suxerencias, para planificar a cidade e introducir ideas que permitan mellorala para os seus habitantes», dijo, y confió en que la Xunta tome buena nota de todas estas aportaciones.