Desde hace casi una semana hay un puesto de cerezas del Bierzo en la rotonda de Os Condes. Además de fruta, el ambulante ofrece las cestas que elabora artesanalmente un vecino suyo: «Están hechas como antiguamente y este hombre también hace las cestas que tenían nuestras abuelas», relata el frutero itinerante ante los cestos de diversos tamaños y colores.
Asegura que ofrece las cerezas que han crecido en sus propias fincas y que son de las mejores. Hace unos años se decidió a comercializar él mismo la cosecha, por la que cobra una media de tres euros el kilo, casi el mismo precio que las cestas más pequeñas. De hecho, muchos de sus clientes improvisan un regalo goloso combinando la fruta con la cesta.
La demanda marcará la hoja de ruta de este puesto, que acude con asiduidad a los mercadillos de la comarca y cuyo tendero se queja del trato que le dieron en la provincia de Lugo. Por ahora, desconoce cuánto tiempo se quedará en Bergondo, pero no descarta alargar su estancia si le acompaña el éxito con las ventas y no le surge ningún imprevisto con las autoridades, como en otras ocasiones.
Bastones
Las picotas que se pueden comprar durante estos días en la rotonda conocida como Os Condes (situada en las inmediaciones del la casa consistorial bergondesa) son de diferentes variedades, aunque el horticultor tiene muy claras sus preferencias.
Unos bastones de madera también cuelgan del todo bajo el que están las cerezas y forman parte de la oferta del ambulante, que asegura que son todos productos de diferentes aldeas de León y, sobre todo, de gran calidad, algo por lo que garantiza que no suelen defraudar a ninguno de sus clientes.