Barrañán está cambiada. La apreciación, hecha por algunos de los que en estos últimos días de sol han vuelto a los arenales , la corroboran desde Protección Civil de Arteixo, organismo desde el que explican que los temporales y las corrientes han arrastrado bastante arena este año. «Lo han hecho en Barrañán y en el resto de playas del concello», comentan. Puede verse en la duna, añaden, porque ahora cuesta un poco llegar hasta la zona que está junto al mar.
Pero ese fenómeno es normal. Lo explica la experta en dinámica sedimentaria de la Facultad de Ciencias del Mar Irene Alejo, que comenta que durante el invierno, cuando el oleaje es más enérgico, este arrastra arena de la parte emergida de la playa a la sumergida. Luego, añade, cuando viene la bonanza, el buen tiempo, la arena va recuperándose en la zona emergida. Pero también apunta que hay que estudiar qué corrientes afectan a la playa o qué obras pueden estar afectándole para explicar exactamente la razón de lo que está ocurriendo. En arenales en los que hay dunas, como es el caso de Barrañán, puede ocurrir que el oleaje redistribuya parte de la primera duna hacia el perfil de la playa. El estado de las playas en verano no tiene nada que ver con el aspecto que presentan en invierno. Durante la época estival hay más arena porque el efecto del oleaje es menos acusado, en términos generales.
Reclamación
Por otra parte, en mayo, al parecer, el Concello recibió una queja en la que pedían que se tomaran medidas con el objetivo de frenar los vertidos en el entorno del citado humedal. En el escrito presentado al parecer en el Concello, remitido luego a los medios, los denunciantes comentaban que había todo tipo de materiales. Restos de obra, asfalto, ramas o podas eran algunos de los restos descritos en la petición.