Una vendedora de pescado centenaria


De la plaza de Santa Lucía. Es una de esas placeras legendarias de A Coruña. Durante décadas despachó pescado y marisco en su puesto del mercado de Santa Lucía y sacó adelante a cinco hijos con la dificultad añadida de haber enviudado muy joven. Manuela Deán Romero , natural de Porto do Son, pero vecina del Castrillón desde siempre, acaba de cumplir su primer siglo de vida. Apenas sale de casa, aunque hace poco más de un año aún iba a casa de alguna hija. No pisa la calle, pero, atención, todos los días esta centenaria hace su cama y prepara la comida. «Tiene los achaques propios de la edad, pero goza de buena salud», explica Milagros, una de los 18 nietos de Manuela y madre de Diego, el bisnieto que aparece en la hermosa fotografía dándole un beso a la bisabuela a la puerta de su casa. «Tiene cinco, -duda un poco Milagros-, mejor dicho seis bisnietos y dos tataranietos, de 5 años y de uno y medio», comenta. Además de este homenaje familiar por su 100.º cumpleaños también está previsto que le hagan otro reconocimiento más oficial en el centro cívico del barrio en el que vive, aunque falta por fijar la fecha del mismo. Ahí tienen a Manuela, una vendedora de pescado centenaria, con el ramo de flores y el cariño de los suyos. Gallegas y portuguesas. Dos autocares repletos de amas de casa de la localidad portuguesa de Gondomar, próxima a Oporto, llegaron ayer a nuestra ciudad. No confundir con la villa del mismo nombre del sur de la provincia de Pontevedra. Las vecinas lusas disfrutaron de una jornada de confraternidad con el grupo de coruñesas que preside Rosa Otero . «Es una forma de conocer y acercarnos a otra cultura y nos abre la posibilidad de devolver la visita», comenta Rosa. El programa incluyó un recorrido por distintos lugares de interés y una comida en el hotel Riazor.

«Es nuestra manera de apoyar su candidatura a patrimonio de la humanidad», comenta Alberto Tabernero , director de la prueba de la liga nacional de orientación que se disputó este fin de semana en la zona del faro, por Novo Mesoiro y en Arteixo, cuyo Ayuntamiento colaboró con esta competición al igual que el Concello coruñés. «Es una carrera tipo cross en la que al deportista se le da un plano en el que aparecen una serie de puntos por los que tiene que pasar de manera obligatoria en el menor tiempo posible», explica Tabernero. Es decir, te dejan solo en el monte y tienes que encontrar la meta con la ayuda de un mapa y de la capacidad para orientarse. En total participaron unas 600 personas procedentes de toda España. «Ganó un chico de Cataluña y tuvimos un cuarto puesto de una joven de A Coruña. Los del Liceo y del club Fluvial de Lugo destacaron en la categoría de 12 a 14 años. Ahí tienen al nutrido grupo de deportistas perfectamente orientados gracias al imponente faro coruñés.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos

Una vendedora de pescado centenaria