El Bloque coruñés se parte en dos

A CORUÑA

El congreso nacionalista de este fin de semana desvela las fisuras en el grupo municipal del BNG, donde la mitad apoyará a la UPG, y el resto, a los irmandiños

08 may 2009 . Actualizado a las 11:29 h.

El nacionalismo gallego afronta este fin de semana en Pontevedra su enésima reconstrucción organizativa y el amplio debate suscitado en las bases, con hasta cuatro listas diferentes en liza, se ha trasladado también a los afiliados del área coruñesa. En la comarca, el reparto de votos en el proceso de selección de delegados sentenció una victoria holgada -aunque no absoluta- de la Alternativa pola Unidade (la más próxima a las tesis de la UPG), con 121 delegados. En segundo lugar se colocaron las Listas Abertas, propiciadas, entre otros, por el Encontro Irmandiño, que consiguieron en la comarca coruñesa su mejor resultado de toda Galicia con 84 representantes. Muy lejos de esas cifras se quedó el listado auspiciado por los llamados quintanistas, que respaldaban la candidatura de Carlos Aymerich en + BNG y que obtuvieron solo 45 delegados.

Ese reparto, caso único en Galicia, no sorprendió a los militantes más veteranos, «porque na nosa comarca a militancia está moi polarizada». Ni siquiera el hecho de que Carlos Aymerich viva en Oleiros sirvió para dar más fuerza a la candidatura que le respalda. «Ao mellor porque é onde xa o coñecemos», bromeaba otro histórico militante afín a la UPG. «Sempre foi unha persoa moi próxima a a UPG e agora quere aparecer como independente», apostillan desde las filas de los más próximos al Encontro Irmandiño. Con todo, en su lista (en el puesto 12) figuran Ana Luísa Bouza, que fue alto cargo del BNG en la Xunta, Carlos Amoedo, que fue cesado como secretario xeral de la Consellería de Cultura, o Xoán Antón Pérez Lema, que fue secretario xeral de Relacións Institucionais con Anxo Quintana.

Esa división es aún más evidente en la agrupación local coruñesa y, por extensión en el grupo municipal nacionalista en el Ayuntamiento coruñés, que está partido por la mitad en cuanto a simpatías políticas.

Así, en el bando de la Alternativa Pola Unidade militan de forma abierta los concejales María Xosé Bravo, Ermitas Valencia y Xoán Martínez Cajigal. Valencia está estrechamente vinculada a la UPG y su presencia en la lista en las municipales fue impuesta por el ala más dura del nacionalismo gallego, respaldada explícitamente por la CIG y su líder comarcal, Paulo Carril. En ese mismo caso se encuentra Martínez Cajigal, que pasó de líder de una asociación de vecinos a encabezar una lista alternativa a Henrique Tello antes de los pasados comicios municipales.

Más sorpresas ha causado la adscripción de María Xosé Bravo. Inicialmente, su desembarco en A Coruña fue vinculado de forma directa a su relación con Anxo Quintana, que llegó incluso a colocarla como su número 2 y responsable de comunicación en el último proceso interno del Bloque. «Aquí sempre se tivo claro que a súa lealdade era para a UPG, porque sempre apoiou todas as teses de ese grupo en cada debate interno ou proceso que se levou a cabo a nivel local», insiste un veterano militante de la organización frentista.

También a la UPG pertenecieron en su día Henrique Tello y Margarida Vázquez, aunque sus discrepancias con la organización les llevaron a abandonar esa corriente organizada y a optar por buscar su propia voz entre la militancia. Aunque el voto no es público, ambos formaron parte de la lista presentada por el Encontro Irmandiño en la comarca coruñesa y se da por hecho su apoyo a la línea que capitanea otro histórico, Xosé Manuel Beiras.

De esa misma candidatura es pieza clave otro histórico dirigente del BNG coruñés como es Mario López Rico, que figura en el puesto número cinco y que ha sido uno de los muñidores de la corriente más crítica con la actual deriva del nacionalismo gallego y firme defensor del retorno al asamblearismo, que protege los derechos de los militantes. También en esa lista figura la número dos del Consello Local coruñés, Mónica Díaz Carrodeguas.

El mismo mapa de división se traslada a la comarca, donde se producen divorcios tan claros como el de Sada, donde el alcalde, Abel López Soto, se ha decantado por la lista de Aymerich, mientras que el que fuera su principal asesor, el ex concejal Benedicto Álvarez, ha preferido respaldar a los irmandiños.